[OPINIÓN] El mensaje que no escuchamos

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Queridos compatriotas:

En primer lugar quiero agradecer a todos los peruanos por el esfuerzo que diariamente realizan por sacar adelante a sus familias y al país. El gobierno que dirijo ha buscado cumplir con las metas que nos trazamos y lograr la inclusión social de muchas mas personas.

No ha sido fácil avanzar porque la economía mundial no es la misma que hace unos años y porque gobernar el Perú no es nada sencillo. La falta de integración, la complicada geografía, la visión de corto plazo de muchos dirigentes y otros problemas sociales dificultan que avancemos a la velocidad que uno desea.

Reconozco que mi gobierno no ha podido cumplir con muchas cosas que prometimos en campaña. En unos casos nos dimos cuenta de que implementar ciertas reformas iban a complicar la situación de la economía y le iban a hacer daño al Perú. En otros casos, los expertos me convencieron de que era mejor implementar otro tipo de políticas públicas.

Los programas sociales vienen llevándose a cabo para atender a las poblaciones mas vulnerables y en mayor pobreza. Progresivamente éstos deben ir desapareciendo conforme los peruanos y peruanas vayan desarrollándose. Por ahora son necesarios para poder atender a un sector de la población a la que el Estado le ha dado la espalda por décadas.

Los dos temas en los que trabajaremos con mayor énfasis en lo que queda de mi gobierno serán el combate a la delincuencia y el fortalecimiento del sistema educativo.

La inseguridad ciudadana se ha convertido en un verdadero problema que nos afecta a todos. En ese sentido, mi gobierno empleará toda la fuerza de la ley y una nueva estrategia para combatir la delincuencia y en esta tarea colaborarán nuestras Fuerzas Armadas, quienes apoyarán las labores de nuestra Policía Nacional. Yo seré quien encabezaré la lucha contra la delincuencia. Hoy le declaramos la guerra a la delincuencia.

Paralelamente y en coordinación con los otros dos poderes del Estado realizaremos las reformas necesarias en los próximos 15 días para que los delincuentes no tengan en el sistema judicial una verdadera coladera. Invoco a todas las instituciones públicas y privadas a sumarse a lo que será una cruzada nacional por la seguridad ciudadana. Convocaremos a los mas reconocidos estudiosos en la materia para que nos ayuden y destinaremos los recursos que sean necesarios para devolverle a nuestras ciudades la tranquilidad que merecen nuestras familias.

Lo realizado hasta hoy en el sector educación es una muestra del camino que nos hemos trazado pero vamos a acelerar el proceso para que en el año que queda de gobierno la educación sea una verdadera prioridad. La educación pública debe tener los mas altos estándares, similares a los que hoy tienen colegios privados como el Markham o el San Silvestre.

Con respecto a la economía y al rol del Estado y al de las grandes empresas. Este gobierno demandará una verdadera responsabilidad social y ambiental a quienes desarrollen actividades empresariales en el Perú. No permitirá malas prácticas ni mucho menos corrupción. El Estado simplificará dramáticamente sus trámites y procedimientos para acercarse a los ciudadanos. Los empresarios de la micro y pequeña empresa tendrán un sistema mucho mas simplificado.

Un tema que ha estado en los medios en las últimas semanas es el referido a las denuncias por presuntos malos manejos económicos. Para demostrar que este Presidente y su cónyuge no tenemos nada que ocultar, facilitaremos toda la información sobre nuestro patrimonio y nuestras cuentas para que se esclarezcan todas las denuncias que se han hecho en los últimos tiempos.

Los avances sectoriales se presentarán a través de un documento en el que se detallan los montos invertidos y las obras realizadas.

Finalmente, quiero invocar a la unión entre peruanos y proponerle a todas las fuerzas políticas trabajar juntas por el desarrollo del Perú. (Fin del discurso)

Bastaba con esto. En vez de tantas cifras huecas que en el fondo no dicen nada para la mayoría de peruanos que lo escuchaban se esperaba a un Presidente sincero, firme pero humilde, capaz de reconciliarse con el país que lo eligió para que lo lidere.