Para leer, hay que leer

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El título quizás sepa a redundancia, pero ¿acaso no es cierto? Esa es una verdad válida para toda actividad humana. Si se desea jugar tenis, se necesita tomar la raqueta y comenzar a golpear la pelota una y otra vez; repetir la acción hasta que se logre la perfección. De igual modo, para aprender a leer, se deben tomar los libros y leerlos.

Ya hemos hablado qué libros tomar y leer. Ahora vamos a discutir cómo empezar el hábito de la lectura. Muchos padres de familia e instituciones educativas proponen listas de lecturas, con muy buena intención. La idea es incentivar la lectura de obras escogidas. Sin embargo, ¿se logra el objetivo propuesto? ¿Acaso los jóvenes, una vez cumplida la lista impuesta, han adoptado el hábito de la lectura? Mis años de experiencia como docente de Literatura me dicen lo contrario. Algo falla.

En el artículo anterior afirmábamos –parafraseando a Jorge Luis Borges, uno de los más grandes escritores de la literatura hispanoamericana– que la vida es muy corta para leer libros que no nos gustan. Y es cierto, nuestra literatura es tan vasta que toda la vida nos es corta para leer todas las obras de calidad que se han producido a lo largo de los siglos, y aquellos que  se siguen produciendo hasta nuestro tiempo. También dijimos que si nuestro gusto nos lleva a elegir la saga de “Harry Potter”, pues enhorabuena; tomemos el primer tomo y aventurémonos con Harry y sus amigos a erradicar el mal del mundo. Ese libro encanta a grandes y chicos, pero no nos quedemos solo en uno.

La lista de buenos libros es larga. Si la literatura fantástica es la preferencia, hay novelas modernas como “El señor de los anillos”, “Las Crónicas de Narnia”, “El león, la bruja y el ropero”, “La historia de sin fin”, “El hobbit”, entre otras. Pero, no hay que olvidar las obras clásicas como “La leyenda del rey Arturo”, o de la literatura oriental,  “Las mil y una noches”. La cualidad principal de la literatura fantástica es que nos lleva a lugares encantados, con personajes mágicos y situaciones fuera de lo común Estas son obras que garantizan el entretenimiento de sus lectores.

Por otro lado, para los que buscan aventuras más alejadas del mundo cotidiano, la literatura de ciencia ficción ofrece obras como “El juego de Ender” de Orson Scott Card, la saga de “Dune” de Frank Herbert, “2001, Odisea del espacio” de Arthur C. Clarke o “Las crisálidas” de John Wyndham. Estas obras no son para lectores novatos, pues requieren un cierto nivel de comprensión sobre principios filosóficos, históricos y culturales; es una opción para aquellos lectores que deseen aventurarse un poco más allá de la literatura fantástica. La fascinación del género de ciencia ficción es que presenta temas de actualidad en contextos lejanos, con personajes Inverosímiles y  geografías quiméricas: una combinación que atrae a los de viva imaginación.

En esta ocasión hemos presentado una pequeña miscelánea de títulos para estimular el entusiasmo de aquellos que deseen apostar por la literatura.  Como se podrán dar cuenta, títulos no faltan, lo que falta es papel para incluir una lista mayor, pues no hemos tocado otros géneros magníficos, como por ejemplo,  novelas históricas, novelas góticas, novelas románticas (que no son novelas rosas, por si acaso), novelas de aventura, novelas de misterio, novelas policiales. En fin, el entusiasmo es grande, pero se debe empezar por el principio: ¿qué libro empezaremos a leer?, porque para leer, hay que leer.