Periodismo de periodistas y el precio de la verdad, por Luis Alfonso Morey

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Desde hace unos meses RBC ha ido implementando una serie de cambios y ajustes a su programación y dentro de unas semanas se conocerá lo que hará el nuevo Canal 11 en el ámbito periodístico. Gracias a la participación de varios de los colaboradores de Lucidez y de otros profesionales de diferentes especialidades como Guido Lucioni, Jerónimo Centurión, Maali del Pomar, Harold Alva, Pedro Gamio, Augusto Rey, Johhnatan Palomino, Marco La Jara, Francisco Diez Canseco, Elaine Ford o Victor Samuel Rivera, el canal se está convirtiendo progresivamente en una tribuna muy plural para el debate de ideas en torno a nuestra política y el futuro del Perú.

Pienso que el Canal 11 se ha ganado un espacio y mucha credibilidad porque allí se dicen todas las cosas que no se dicen en otros canales. Recordemos que fue el único medio de comunicación que pronosticó que Ollanta Humala le ganaría a Keiko Fujimori en el último proceso electoral. El resto de canales y sus encuestadoras afirmaban que Humala no ganaría. Una demostración de que no se puede tapar el sol con un dedo y de que la independencia y credibilidad de un medio de comunicación se pone a prueba todos los días.

Hace unos días Martha Meier Miró Quesada, ex directiva del Diario El Comercio, de América Televisión y de Canal N, reveló justamente a través de RBC que en el programa Cuarto Poder, del Canal 4, pagaban por obtener testimonios que les servían para distorsionar la verdad. Además del caso de Brasil, contó que también pagaron en dichos medios por los testimonios de las firmas falsas de Perú 2000, las cuales, luego se comprobó que no eran falsas.

Este último domingo, una furibunda Sol Carreño, conductora del programa dominical del 4, le contestó en tono enérgico y señaló que es falso que Cuarto Poder o Canal N hayan pagado para distorsionar hechos o para manchar honras. Dijo muy molesta “ni reconocemos ni aceptamos transgresiones que jamás han realizado”.

Clara Elvira Ospina había adelantado que ellos nunca han pagado ni pagan por obtener información. Hay una cosa muy clara independientemente de si uno está de acuerdo con que se pueda o no pagar por información: en este caso alguien está mintiendo.

Un problema adicional se presenta para la directora de prensa de dichos canales y es que en Colombia -de acuerdo a la información que está circulando en las redes- ella habría avalado el pago por material periodístico. Por lo demás, es un secreto a voces que en diversos programas se paga por testimonios o para ayudar de alguna manera a las fuentes. Sus ya famosos “Principios rectores” parecen ser un “saludo a la bandera” o no ser utilizados en todos los casos con el mismo rigor dentro del grupo.

Convendría que el Colegio de Periodistas se pronuncie de forma contundente sobre la situación en la que hoy se debaten periodistas, analistas  y directivos o propietarios de medios de comunicación. No recuerdo ninguna sanción importante que el colegio haya impuesto a algún periodista por comportarse de mala manera.

Conocer la verdad debería ser el propósito de todo trabajo de investigación periodística. En esa búsqueda hay quienes avalan la posibilidad de realizar pagos para poder acceder a ella y hay quienes consideran que eso debe estar proscrito. Lo cierto es que mas de un medio y de un equipo de investigación paga por acceder a cierta información.

Lo que no ha quedado claro es si en los medios en los que laboraba Milagros Leiva se paga o no por ello y si, además, como ha revelado Martha Meier, han pagado para que se distorsione la verdad. Esta es la acusación mas grave que pesa sobre los directivos de Canal N y América Televisión y que afecta el pilar de todo medio de comunicación: su credibilidad.

Por otro lado, el fundador de Utero.pe, Marco Sifuentes, también fue severamente cuestionado, recientemente. Phillip Butters lo acusó de “mermelero” por haber brindado asesorías al sector público y Sifuentes amenazó con denunciarlo. Ese pleito recién empieza.

Finalizo compartiendo con mis lectores una noticia que me obligará a ser doblemente responsable en este terreno y es que recientemente he asumido funciones ejecutivas en una nueva e innovadora organización multimedia, responsabilizándome de los contenidos que se propalen por el nuevo Canal 11 y por la nueva radio 104.7 FM. Que sirva esta ocasión para expresar mi agradecimiento a los hermanos  Belmont Cassinelli por encomendarme tan importante y delicada tarea.