Policía y Fiscalía en defensa de los ciudadanos, por Verushka Villavicencio

«Nos devolvieron la tranquilidad y el respeto a la democracia un grupo de policías y fiscales. Es necesario que la historia del país los reconozca.»

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En los textos educativos del país debe quedar claro para las generaciones futuras lo que ha sucedido. El error del ex presidente Alberto Fujimori que hoy se traduce en escuchar a jóvenes reconocer a Abimael Guzmán como un héroe y desconocer quién fue Miguel Grau, no debe volver a repetirse.

Tenemos servidores públicos capaces de enfrentarse a la delincuencia organizada, con la seguridad de servir al honor como a cada ciudadano. La fiscal de la Nación, Patricia Benavides debe ser reconocida en la historia del país como la mujer abogada que continúo junto con su equipo de fiscales, las investigaciones sobre la presunta organización criminal de tráfico de influencias y de colusión agravada, acusando al investigado, hoy vacado ex presidente Pedro Castillo Terrones. Ante la OEA, manifestó que su denuncia constitucional contiene 190 elementos de convicción sobre la existencia de una presunta organización criminal enquistada en el Poder Ejecutivo, según recoge INFOBAE. La historia debe dar cuenta de la perseverancia de Benavides a pesar de las amenazas, insultos y ataques.

Harvey Colchado, el coronel que lidera el equipo de la División de Alta Complejidad de la Policía Nacional también enfrentó las presiones pues fue denunciado por el ex presidente Castillo, respecto a supuestas acciones no correctas en la detección de Yennifer Paredes, cuñada del presidente vacado. Esta denuncia se percibió como una señal de alerta para toda la policía que buscaba realizar su trabajo con honestidad. Pero se defendió y salió limpio. Son 25 años sirviendo a la Policía Nacional, habiendo participado en la Operación Chavín de Huántar que liberó a 71 rehenes presos por el MRTA; fue parte del equipo que capturó al camarada Artemio; y participó en la desarticulación de organizaciones criminales como Los Piratas del Norte, el clan Orellana, Los Babys de Oquendo, Los Malditos de Santa Rosa; siendo la más famosa la desarticulación de Los Cuellos Blancos, desactivando una red criminal de jueces, fiscales y servidores del Poder Judicial. Y la lista sigue. El y su equipo concretaron la detención del ex presidente Castillo; quien aguardará un juicio por sus acciones.

¿Cuál es el perfil de estos servidores públicos capaces de enfrentarse a redes de personas cuyo pensamiento disociado de la realidad se cimenta en la ausencia de bondad con el otro?

La bondad con el otro la define el Papa Francisco en sus predicaciones como aquella acción que se construye gratuitamente para darle al otro lo que necesite sin ningún interés y en sincera acogida de sus necesidades.

El servicio público es también un acto de bondad porque busca equilibrio en las relaciones humanas y en las obligaciones, sumando el rol del Estado para que los ciudadanos puedan ejercer derechos y deberes.

Nos devolvieron la tranquilidad y el respeto a la democracia un grupo de policías y fiscales. Es necesario que la historia del país los reconozca. Este año del Bicentenario es la oportunidad para revalorar nuestros valores ciudadanos de cara a la bondad.

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