Presunciones y especulaciones, por Franco Mori Petrovich

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De Luis Fernando Figari se presume todo. O sea, es inocente, aunque presuntamente culpable de los delitos que se le imputan. No se ha corroborado, mediante los mecanismos de justicia competentes, que  abusó sexualmente de jóvenes, como tampoco se ha verificado que maltrató a incontables personas. Para bien o para mal, nos guste o no nos guste, a Figari le ampara el capítulo 2, inciso 24, de la Constitución Política que dice que todo sujeto es inocente mientras no se haya declarado judicialmente su responsabilidad.

Luego de ello, aunque las medidas aplicadas en el Sodalicio se manejaron bajo márgenes de secretismo y un silencio inquietante -como quien intenta sostener con las manos una burbuja- hoy, los medios y la población han corroborado que la prudencia no siempre es amiga de la verdad y, en vez de apaciguar a las ovejas genera un escándalo que termina exasperándolas, porque nadie se contenta con simples comunicados tras años de espera de respuestas. Es así.

Por ello es que la gente especula y, ojo, son especulaciones virales y de gran envergadura. No está bien hacer escarnio ni preparar refritos malintencionados como lo han hecho varios p̶a̶s̶q̶u̶i̶n̶e̶s̶ diarios digitales, como además resulta considerablemente inútil que algunos se vayan en floro con sus rumores, los cuales, por más lógicos que suenen, sólo acrecientan la confusión, el temor y una injustificada indignación (repito: por las especulaciones). Entonces, hay una demasía del “dicen que”, sumando a ello las ridículas generalizaciones.

Dicho esto, me siento en la obligación defender la función que ha ejercido este diario, inspirado en  el principio de la libertad de expresión e información como camino para llegar a la verdad. Bajo este precepto, Lucidez ha otorgado particular atención a este escándalo y sus miembros tuvieron absoluta potestad de opinar al respecto, si así lo consideraron necesario. De esta forma, salieron todas estas publicaciones: esta, esta, esta, esta, esta, esta y, entre muchos enlaces más, este. Así que resulta ‘inefable’ la cantidad de ataques que recibimos luego de la cobertura de la controversia. En fin.

Me queda claro que Figari no debe seguir más en el Sodalicio, no por los escándalos, ni los rumores, ni las denuncias, mucho menos por la presión mediática. No. Tampoco debe ser temporalmente separado como ha exigido Su Eminencia, Juan Luis Cipriani. La razón es más escueta y se desprende de las declaraciones que ha dado el actual superior general, Alessandro Moroni, respecto al careo que tuvo con quien fuera en otro tiempo su mentor (si no su superior). ¿Por qué?

¿Es que acaso no es una falta severa el desaire de Figari contra la máxima autoridad sodálite, quien habría viajado hasta Roma para manifestarle que su ‘obligación moral’ es responder a las denuncias? Si es así, me disculparán de antemano por lo que diré, pues ignoro las causales de expulsión de una sociedad religiosa, pero me queda claro que la obediencia es pilar de esta institución y, entonces, Figari ha cometido un desacato, una grave irreverencia que hasta implicó el derroche de miles de soles en pasajes aéreos para que Moroni viaje a Roma (dinero que bien pudiera haber sido empleado, mejor, en las exitosas e importantes obras de caridad del Sodalicio). Si esta rebeldía resulta ser una grave falta contra el superior general o abiertamente contra todo el Sodalicio la hora de su salida debe de ser inminente.

Hacerse la ‘vista gorda’, o sea, la pilatísima lavada de manos junto a una negación simplista de ‘yo no fui’, además de seguir viviendo dentro de las comodidades de una  vivienda europea (digamos de clase media), en compañía de asistentes que lo ayudan en todo, es una realidad que, no es coherente con varios capítulos de la biblia, entre los cuales, particular semejanza tiene con dos momentos: El del joven rico y la escena de Jesús, Poncio Pilatos y Barrabás. Ambos pasajes bíblicos me llevan a concluir esta columna con la siguiente pregunta: ¿Será capaz Figari de abandonar el ‘confort’ para que la Justicia evalúe si está libre de culpas, o seguirá lavándose las manos para que su congregación siga sufriendo por su culpa?