[EDITORIAL] Los programas sociales en el Perú

1.682

Durante los últimos días ha saltado al debate el tema de los programas sociales y su eficacia para reducir el nivel de pobreza en el Perú. Declaraciones de Luis Carranza, ex ministro de Economía con Alan García, criticando que el actual gobierno usa los programas sociales con fines electorales obtuvieron una respuesta rápida del Presidente Humala, quien negó tajantemente dichas acusaciones. El ex ministro Carranza basó dichas acusaciones en el hecho que el gobierno ha triplicado el presupuesto destinado a programas sociales, pero solo ha podido bajar en cuatro puntos el nivel de pobreza en el país (con unas sospechas de analistas que la pobreza aumentó en un punto el 2014 gracias a la desaceleración económica).

El principal rol del Estado es el de asegurar inversiones en el país para que los beneficios permitan tener un presupuesto equilibrado donde se priorice la educación, salud e infraestructura, tres pilares del desarrollo humano. En la actualidad, el Estado ofrece una gran cantidad de programas sociales destinados a cubrir la mayor parte posible de sectores vulnerables. Qali Warma ofrece desayunos nutritivos a los niños; Juntos da transferencias mensuales a las familias pobres pero con el cumplimiento de ciertos compromisos por el bien de los niños; Pensión 65 ayuda a las personas de edad en situación de pobreza; Beca 18 premia a los mejores alumnos de colegios estatales y les financia la educación en la universidad a la cual puedan entrar.

Creemos que si bien existe una amplia diversificación en la cartera de programas sociales, la calidad y eficacia de los mismos deja mucho que desear. Las constantes denuncias sobre “personas” que mienten sobre su real situación para poder obtener algunos beneficios y la poca capacidad del Estado de reconocer quienes en verdad necesitan el beneficio, hacen que solo se haya reducido en 4 puntos la pobreza, y con el crecimiento de 2.7% del 2014 la pobreza puede haber aumentado en 0.9%. Se debe mejorar no tanto el concepto del programa social, sino el mecanismo mediante el cual se reconoce un beneficiario y se confirma su situación, para reducir el número de errores y que el presupuesto triplicado llegue a 3 veces más personas en situación de pobreza. Nosotros le exigimos al actual gobierno que no se enfoque tanto en aumentar la cantidad de recursos destinado a los programas sociales, sino que trabaje para que los recursos de hoy sean más eficientes, y no estar subsidiando a quienes no lo necesitan.

Estamos a puertas de iniciar la campaña electoral para el 2016, y será una campaña muy interesante e importante, pues el fin de ese ciclo presidencial será el 2021, bicentenario de la República. Pedimos a los candidatos a la Presidencia no prometer mucho solo para ganar votos, ni hablar sobre nuevos programas sociales. Asimismo, creemos que el grueso de programas sociales que existen son acertados, pero que no cuentan con el nivel de eficiencia que deberían. Comenzar con nuevos programas sociales desde cero solo va a traer más ineficiencias y los actuales beneficiarios quedaran olvidados.