Puerto Rico, crisis en el cañaveral (I), por Daniel Ku Hop

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Latinoamérica, en su historia moderna, siempre ha sido una región políticamente agitada, ya sea por los rezagos del colonialismo ancestral, las injerencias extranjeras o el desencanto de la sociedad civil con la clase política. La semana pasada, en Puerto Rico, se empezó a escribir un nuevo episodio en esta larga novela. El máximo mandatario del país caribeño, el Gobernador Ricardo Rosselló, se ha visto envuelto en un escándalo que ha incluído a numerosos altos mandos del gobierno puertorriqueño y ha movilizado a cientos de miles de personas a las calles. Desde esta columna, mi labor será hacerles un breve resumen de la situación en Puerto Rico y presentarles la más clara opción que tiene el país caribeño para conseguir el cambio que, a voz en cuello, vienen pidiendo en las calles.

El pasado 13 de Julio, el Centro de Periodismo Investigativo (CPI), medio independiente de Puerto Rico, sacó a la luz 889 páginas de capturas de pantalla de un chat grupal de la aplicación Telegram que contenía no solo información privilegiada perteneciente al gobierno central puertorriqueño sino que también incluía mensajes soeces, misóginos y homofóbicos por parte de Rosselló y sus «brothers» (como él mismo los llama) en contra de aliados, enemigos y hasta figuras públicas como el cantante Ricky Martin. En el chat en cuestión también participaban otros importantes miembros del gobierno y el sector privado tales y como:

 

  1. Edwin Miranda (Dueño de la Agencia de Publicidad KOI, encargada de la mayor parte de la publicidad del gobierno de Puerto Rico)
  2. Elías Sánchez (Ex director de campaña de Rosselló y lobista o cabildero como le llaman en Puerto Rico)
  3. Carlos Bermúdez (Asesor en Comunicaciones del Gobierno de Rosselló)
  4. Rafael Cerame (Asesor en Comunicaciones del Gobierno de Rosselló)
  5. Christian Sobrino (Director ejecutivo de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf); Principal oficial financiero del gobierno (CFO);  Representante del gobernador ante la Junta de Supervisión Fiscal; Director interino de la Oficina de Gerencia y Presupuesto; Miembro exoficio de la junta de la Autoridad de Energía Eléctrica; y Principal asesor del gobernador en Desarrollo Económico.)
  6. Ricardo Llerandi (Secretario de la Gobernación)
  7. Ramón Rosario (Ex Secretario de Asuntos Públicos)
  8. Alfonso Orona (Ex Asesor de Asuntos Legales)
  9. Raúl Maldonado (Ex Secretario de Hacienda)
  10. Anthony Maceira (Actual Secretario de Asuntos Públicos)

El contenido de los chats ha desatado una ola de fuertes críticas generando que alrededor de medio millón de puertorriqueños tomaran las calles de San Juan durante varios días de la semana pasada pidiendo la renuncia de Ricardo Rosselló. Al momento, las movilizaciones no parecen cesar y, a pesar de que la gran mayoría de los funcionarios presentes en el chat ya pusieron sus cargos a disposición, el pueblo de Puerto Rico aún pide el puesto del Gobernador. Por su parte, Rosselló ha brindado declaraciones a los medios pidiéndole disculpas a todos los puertorriqueños y anunciando que no renunciará a su cargo.

Llegado a este punto del artículo, queda claro que Puerto Rico se encuentra en una grave crisis política que requiere de una solución rápida, democrática y constitucional. Esto permitirá a la Isla tener la gobernabilidad necesaria para poder continuar con su lucha contra la fuerte recesión económica que viene sufriendo desde hace algunos años y recuperarse de los aún presentes rezagos del huracán María que golpeó al país caribeño hace casi 2 años.  Para suerte del pueblo puertorriqueño, a pesar de que la constitución que tienen no reconoce la figura de un “Vicegobernador” que pueda asumir las funciones de Rosselló, sí contiene una salida que, a pesar de sus falencias, podría ser aplicable en esta situación. Esta salida se llama “Residenciamiento” o como la conocemos mejor en Perú, “Vacancia” y esta sería la primera vez en la historia de Puerto Rico que se tiene que aplicar.

El día martes de la semana pasada el Presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Mendez, anunció que se creará un grupo de investigación encargado de analizar las casi 900 páginas de conversaciones. Este anuncio abre las posibilidades a la aplicación del Residenciamiento pues, a partir de los resultados de esta investigación la Cámara y el Senado podrían decidir exigir la renuncia o residenciar a Rosselló. El proceso inicia con los resultados de la investigación. Una vez que estos son recibidos y estudiados por los miembros de la Cámara de Representantes, esta institución procede a votar. Si 2/3 de los miembros (34 representantes) concluyen que existe delito o potencial delito en las conversaciones expuestas bajo las siguientes causales: soborno, traición, delito grave o menos grave que implique depravación entonces la acusación pasa al Senado. El Senado, presidido de manera Ad Hoc por la jueza presidenta del Tribunal Supremo, Maite Oronoz, celebraría un juicio a Rosselló. Si 3/4 del Senado (23 senadores) encuentran culpable a Rosselló entonces, puesto que la Constitución de Puerto Rico así lo define, ellos mismos podrían dictar sentencia y declarar a Ricardo Rosselló como oficialmente “residenciado”.

Puerto Rico es un país cuya historia ha forjado una sociedad resiliente y con mucho amor propio por su nacionalidad y su cultura. Es repudiable que acciones como las perpetradas por Rosselló afecten a un país que se encuentra realizando constantes esfuerzos por regresar a sus años más mozos y, si el Gobernador ama tanto a su país como en sus declaraciones post escándalo ha asegurado, pues en un último acto de amor por Puerto Rico debería entregar su cargo a quien corresponda y evitarle a su país el desgaste político que un proceso de residenciamiento representa. Escrito esto, los invito desde ya a leer mi próximo artículo en el que profundizaré un poco más acerca de la gran incógnita que aún queda pendiente responder: Si Rosselló es residenciado, ¿quién tomará las riendas del agitado Puerto Rico?

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