¿Qué es Europa? A propósito del Brexit, por Raúl Bravo Sender

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La salida del Reino Unido de la Unión Europea, el famoso “Brexit” del pasado 23 de Junio, ha remecido las bases de este bloque de integración. En 1930, antes de que la UE empezara a gestarse, José Ortega y Gasset sostenía en “La rebelión de las masas” que: “En la supernación europea que imaginamos, la pluralidad actual no puede ni debe desaparecer”. ¿Qué es Europa y qué significa para el mundo?

En la antigüedad encontramos a un conjunto de ciudades-Estados griegas que competían entre sí y establecieron relaciones comerciales, confederándose únicamente para frenar a la tiranía persa. Más tarde los romanos nos legaron la idea de someternos al imperio del derecho. La concentración del poder en un Emperador fue, a su vez, el inicio de su caída. Roma terminó atomizándose en pequeños feudos.

Durante la Edad Media, Carlo Magno y Otón I intentaron restablecer Roma. Los dos socios de este periodo fueron el feudalismo y el cristianismo. Los individuos no eran libres económica ni religiosamente. Atados a un predeterminado orden, si nacían dentro de una familia agricultores estaban condenados a serlo, lo cual les daba cierta seguridad. Todo esto fue alimentado por la idea del pecado original de la Iglesia Católica.

Es durante la transición del Medioevo a la Modernidad que Europa cimentó las bases del mundo postmoderno que nos alberga. El Renacimiento y la Reforma liberaron al europeo en los planos económico y religioso, respectivamente. De pronto el europeo se halló libre, pero a su vez impotente por saberse responsable de sí mismo. Según Erich Fromm, para mitigar esto, creó al Estado, haciéndolo responsable de todo.

Tras la paz de Westfalia (1648), Europa logró cierta estabilidad gracias al equilibrio de potencias. Mientras en la Europa Continental el absolutismo se consolidaba –al punto que Luis XIV dijo: “El Estado soy yo”- y, Jean Claude Marie Vincent de Gournay denunciaba al mercantilismo exigiendo: “laissez faire, laissez passer”, Inglaterra garantizaba las libertades mediante un gobierno limitado por un Parlamento.

La Revolución Francesa estalló precisamente por el despotismo con que gobernaban los monarcas. Sin embargo, se cambió de tirano, más no a la tiranía misma, pues en adelante lo sería la voluntad general. Napoleón Bonaparte concluiría este proceso con sus ambiciones expansionistas, desatando el desequilibrio europeo. El Congreso de Viena en 1815, bajo los auspicios de Metternich, restableció el orden monárquico.

En 1899 y 1907 el Zar Nicolás II de Rusia convocaba a las naciones para lograr mecanismos de solución de conflictos, vaticinando lo que vendría. Luego de la Primera Guerra Mundial se constituía la Sociedad de Naciones. Adolfo Hitler, aprovechando el descontento alemán con el Tratado de Versalles de 1919, instauraba un régimen totalitario con vocación expansionista. Se quebraba nuevamente el orden europeo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, surgió en Europa la idea de la unión. El proceso ha sido complejo. La UE cuenta con una estructura estatal y hasta con una Constitución. Pero hoy, atraviesa una crisis económica, política y social sin precedentes, debido a las políticas de derroche del “Estado de bienestar” y, porque ha terminado convirtiéndose en una camisa de fuerza para los Estados que la conforman.

¿Qué está fallando en el modelo europeo para que el Reino Unido, apelando a su añeja tradición liberal, se haya retirado de la UE? Si el objetivo fue forjar un espacio de libre circulación de personas, bienes y capitales, entonces la UE debiera limitarse a garantizar el libre mercado. En este proceso, el traspaso de soberanías no debe desconocer la pluralidad indispensable para asegurar un régimen de competencia.

La tradición europea es la de una lucha constante por mantener la pluralidad nacional frente a los intentos de algún familiar de colocarse por encima de todos. Y Europa ya tuvo un periodo en el que existió tal espacio de libre circulación, cuando floreció el comercio con la medieval lex mercatoria anacional. Voltear la mirada al pasado podría renovar la fe en el futuro.

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