¿Qué planear?, por Marcio De La Cruz

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Usualmente, en tiempos de presupuestos ajustados, la innovación se abre paso. Con ello, mejores técnicas y planeamiento se descubren y aplican en el campo de la Inteligencia. Este parece ser el caso constante de Estados Unidos, pero también puede ser extrapolado a realidades muy concretas, como el caso del combate a delincuentes terroristas y narcotraficantes en la zona denominada VRAEM(Valle del Río Apúrimac, Ene y Mantaro).

Frank Strickland, ex Director de Ciencia y Tecnología de la CIA en los noventa, menciona en su última publicación que el problema de lucha contrasubsversiva en tiempos de reajuste económico tiene dos aspectos. Por un lado el presupuestal y por el otro el de la existencia de una política pública avocada al desarrollado de la innovación para la Inteligencia.

En el campo de los presupuestos asignados para la Defensa y la Inteligencia podemos trazar cierta similitud entre estos dos países. Años después que el ex Presidente estadounidense Ronald Reagan demandara públicamente en 1987 que cayera el Muro de Berlín, Estados Unidos viviría un serio problema pocos años después. El dilema era que habían matado al dragón (en referencia a la Unión Soviética), pero se habían creado muchas serpientes. Es de esta forma que se referiría James R. Woolsey en su audiencia de confirmación como Director de la CIA en 1993. Dichas serpientes eran las múltiples amenazas de baja intensidad que se habían creado.

Como primer obstáculo serio se tuvo el desmembramiento de Yugoslavia en 6 Estados independientes y dos Provincias autónomas a comienzos de la década de los noventa. El caso de Bosnia resulta emblemático ya que en una región pequeña, se  estaba gestando un verdadero genocidio con mas de cine mil muertes acuestas en su primer año como consecuencia de limpiezas étnicas. Strickland compara lo ocurrido en ese momento en Bosnia con el tamaño de Virginia Occidental. La comparación no es en vano, este Estado es considerado como uno de los más atrasados de la Unión, con muchas montan1as y difícil acceso. Aquí era necesario generar un sistema de vigilancia permanente, a pesar de lo árido y nublado de la zona, y muy  a pesar inclusive de las múltiples fuerzas en combate.

El caso peruano es muy similar. Una vez derrotado sendero luminoso, también a comienzos de los noventa, las distintas facciones de este grupo terrorista se adentraron en los más recóndito del Perú. Una vez entrada la recesión económica mundial de fines de los noventa y un nuevo Gobierno, sendero aprovechó para consolidar zonas de dominio ideológico en tándem con el narcotráfico. Una de esas zonas fue el VRAE(M). Esta zona montañosa, nublada por momentos, boscosa y alejada de ciudades que puedan brindar logística adecuada, se ha mantenido como bastión terrorista. El Estado peruano desde el año 2001 ha presentado un presupuesto reducido, el cual no vale la pena detallar, pero que ha dificultado la labor más básica de inteligencia: la vigilancia constante.