Realidades que debemos revertir, por Inés Yabar

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“En 2025, por cada 3 toneladas de pescado habrá 1 tonelada de plástico en el océano” [1]

Esta sola realidad es razón suficiente para empezar a actuar si no queremos ver plástico en el menú y en nuestros platos.

Lo cierto es que aunque no se promocione, ese plástico ya lo estamos comiendo. ¡Sí, estamos consumiendo plástico! Un análisis del laboratorio Marino de Plymouth estimó que una persona que consume pescados y mariscos como parte de su dieta, puede llegar a ingerir ¡11.000 partículas de plástico al año!.[2]

Me pregunto y les pregunto… ¿Qué estamos haciendo para cambiar esto?

L.O.O.P. (Life Out Of Plastic) y Zamba Canuta, una empresa y un colectivo de arte, ayudan a concientizar a los peruanos sobre esta problemática mundial. Si bien es cierto que algunos países ya están tomando decisiones de Estado sobre esta problemática, a todos nos falta entender el verdadero alcance del problema. En la 5ta muestra de arte de L.O.O.P., intitulada Plástico Nómade, decidieron basarse en una residencia de arte, liderada por Zamba Canuta, que nos muestra que este problema global también nos incumbe a nosotros los Peruanos.  La exposición incluye a 8 artistas con diferentes trayectorias y nacionalidades y se centra en el viaje de este plástico que se encuentra en todos los ecosistemas marinos del mundo.[3]

A veces las cifras e informes no nos llaman la atención. No son palpables. No nos interpelan. Pero, saber que 5,545 toneladas de residuos domiciliarios se generan en Lima Metropolitana al día[4], hace pensar que tus acciones no causarán un gran impacto. Pero de repente estar en medio de los desechos, como lo estuvo Cristine Tamayo (una de las artistas en la muestra), te hace ver la urgencia del asunto. Te muestra que ese tubo de dentífrico que estuvo en la tienda, compraste, usaste y botaste, luego termina con un sinnúmero de otros en la playa San Pedro o en una playa remota de otra parte del mundo. Sí, porque ese tubito “indefenso” viaja. Es nómade. Pero es inextinguible también. Tanto así que Juan Luis Zegarra encontró una bolsa ENCI en la playa “El Silencio”. Esa bolsa solía tener leche y se dejó de producir en 1993. Sin embargo, allí en la playa, tomando sol, ya con algunas partículas faltantes, espera la próxima corriente de aire o agua que la llevará a seguir su periplo. Esta no ha llegado muy lejos, pero miles de otras ya han dañado nuestro mundo más de lo que te imaginas.

¡44% de las especies de aves marinas tienen plástico dentro o alrededor de sus cuerpos![5] Ellas pueden haber comido el plástico directamente del mar o haber comido los peces que ya tenían partículas plásticas en su sistema. Esos mismos pescados que comemos tú y yo en un cebiche dominguero. Esos que se comieron las micro partículas plásticas de tu exfoliante para la cara. Que se atragantaron quizás con el globo olvidado que usaste en una fiesta, en un carnaval o que soltaste una tarde romántica acompañada de un deseo. ¡Ese pescado que una vez se tragó parte de una bolsa que existe desde antes que nacieras!

Ya es hora de dejar de ignorar esta realidad. Hora de aprender más sobre el problema y sus soluciones. Es hora de dejar de usar cañitas o sorbetes plásticos, bolsas plásticas, productos sintéticos con partículas plásticas, etc. En vez de esperar a que alguien limpie nuestro desastre, debemos parar la fuente que contamina. Empieza informándote en la exposición (Plástico Nómade) que corre hasta el 7 de noviembre en el Centro Cultural Juan Parra del Riego de Barranco y luego toma la iniciativa tú. Como consumidor, tú tienes la última palabra.

[1] Jose Maria Figueres, Ex Presidente de la República de Costa Rica y co presidente del “Global Ocean Commission” http://www.intrafish.com/free_news/article1413339.ece

[2]http://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2015/10/151002_video_plastico_oceano_comida_estomago_lp

[3] PNUMA, 2015

[4] Observatorio “Lima Cómo Vamos” reporte “¿Cómo Vamos en Ambiente en Lima?” 2014

[5] http://ecowatch.com/2014/04/07/22-facts-plastic-pollution-10-things-can-do-about-it/