Reciclando moda, por Camila Merino

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Las tiendas de segunda mano, han sido siempre un misterio para mi. La idea de comprar ropa usada no es muy común para algunos de nosotros, inclusive puede ser estigmatizado. En Lima, últimamente se presta mayor atención a las marcas de ropa antes que la calidad de esta, muchas veces enfocándonos en marcas norteamericanas o europeas de “fast fashion” ignorando el impacto que esto puede tener a nivel personal, social y ambiental.

Al comprar ropa usada podemos ahorrar considerablemente en prendas de alto valor y de buena calidad. Estas son muy económicas, ya que la mayoría es donada por los dueños o vendida al peso, así que no tendrás que endeudarte para conseguir ropa buena. La ropa usada que se vende en estas ferias es de muy buena calidad porque ya ha sobrevivido a un dueño, a varias lavadas y sigue en buen estado. En las ferias de segunda mano, se puede encontrar prendas de diseñadores famosos a un precio muy accesible. Además, la ropa de segunda mano, normalmente, es única en su estilo, no saldrás a la calle y verás a ocho personas usando tu misma blusa. Comprar en estas ferias te da la oportunidad de probar con distintos estilos que normalmente no usarías porque tienen ropa de modas pasadas y de diversos estilos. Al comprar ropa de segunda mano usarás prendas con historia. A mí la idea me parece genial, tal vez porque soy muy romántica. Me ilusiona pensar que llevo puesto el mismo vestido que usó una chica hace treinta años para ir a una primer cita con su novio o que tengo la camisa con la que contrataron por primera vez a un chico.

En general, los europeos se encuentran mucho más avanzados en las prácticas de reciclaje que nosotros los peruanos. Existe una mayor conciencia sobre el impacto que tenemos los seres humanos en el medio ambiente. En los últimos años, ha habido una controversial corriente a favor de una industria de la moda más humana y ecológica. Poco a poco, las personas han ido reflexionando sobre el coste humano y ambiental que conlleva la moda barata o “fast fashion” en el mundo. Al reutilizar la ropa reducimos los desechos y la polución. Por ejemplo, producir textiles sintéticos conlleva a un alto gasto de energía, petróleo y agua. Los efectos secundarios son la emanación de gases tóxicos y químicos. Además, se contamina por el simple hecho de que estos textiles o prendas deben ser transportados desde la fábrica a la tienda. Por otro lado, comprar en tiendas de segunda mano tiene un impacto social positivo, ya que el dinero recaudado por estas ferias en su mayoría van a obras sociales para ayudar a la comunidad y no a las grandes corporaciones capitalistas de moda.

En un mundo en el que todo es consumismo, las tiendas de ropa usada abren paso a una experiencia diferente en la cual se compra con mayor reflexión y consideración por el mundo en que vivimos. Asimismo, estas tiendas permiten la creación de un estilo único en el cual las prendas son re-interpretadas en un estilo contemporáneo, ya sea por agregarle los accesorios correctos o por reconstruir la prenda para que tenga un estilo más moderno. Comprar en tiendas de segunda mano te ayudarán a inspirarte y a crear tu propio estilo. ¿Por qué no intentarlo?