Renuncia o vacancia, esa es la cuestión; por Federico Prieto Celi

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Pedro Olaechea, presidente del Congreso, habló de respeto a la Constitución, diálogo entre los poderes del Estado y promoción de la economía del país. Un discurso claro y conciso. Carlos Castillo, arzobispo de Lima, habló de tiempos oscuros. Martín Vizcarra, presidente del Perú, propuso adelantar un año las elecciones generales: presidenciales y parlamentarias.

La primera reacción de algunos parlamentarios, constitucionalistas y juristas fue proponer la renuncia voluntaria del presidente Vizcarra, dado que es él quien declara que el país necesita otro presidente y otro parlamento. De no renunciar, cabe la declaración de vacancia por incapacidad moral permanente, autoconfesa ante el parlamento nacional el 28 de julio, de acuerdo al artículo 113.2 de la Constitución. Pocos han llegado tan lejos en su comentario de proponer la vacancia, pero la posibilidad está puesta sobre la mesa. En ese caso, Mercedes Aráoz, vicepresidenta del Perú, asume la jefatura del Estado automáticamente y gobierna hasta el 28 de julio de 2021.

La pelota estaba en manos de Pedro Olaechea, a quien todos otorgan confianza. Confianza que ha demostrado el 29 de julio con un comunicado que afirma defender la Constitución, la institucionalidad y la democracia, a nombre de los parlamentarios, sin aferrarse a los cargos. Ello no obstante, recordemos que el discurso del presidente de la República no ha sido aprobado por el Consejo de ministros, y por lo tanto formalmente no es válido.

Queda, por tanto, vigente el tema de la renuncia presidencial o la vacancia si no renuncia, especialmente si tenemos en cuenta que de elegir otro camino, la incertidumbre política provocará paralización económica, uno de los peligros que el presidente del Congreso advirtió en su discurso de asunción del cargo.

No olvidemos que el Congreso tiene obligación de defender el mandato popular recibido para cinco años, no para cuatro. No se puede jugar con la Constitución, con reformas de última hora y a nombre propio, para saltarse la carta magna de cualquier manera, con el fin de satisfacer un pedido presidencial a la carta. Pedro Olaechea se puede convertir en el líder que los peruanos estamos buscando si resuelve bien y pronto este entredicho presidencial. Le deseo la mejor de las suertes.

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