Reto Bicentenario, por Alejandro Oliva

"Maricarmen Alva puede ser el «ala de la derecha» de AP, pero no personifica a toda una agrupación que, de los dieciséis, varios han manifestado apoyar la idea de un cambio de Constitución".

274

Después de una pequeña turbulencia entre la derecha, la congresista Maricarmen Alva fue elegida presidenta del Congreso de la República del Perú. La acciopopulista terminó presidiendo una mesa directiva en la que recae la responsabilidad opositora de la mayoría parlamentaria; sin embargo, deja cierta desconfianza a una parte de la población y no precisamente como política, sino por su partido, el indescifrable grupo de Acción Popular.

De acuerdo con (AP), son una agrupación partidaria de «centro», marcando distancia de la ideología pura de derecha e izquierda. A lo que ellos llaman «centro de consenso», posibilita la aceptación de ideas y propuestas de ambas posturas políticas.

Teniendo en cuenta que el gobierno es de izquierda radical con presencia importante en el legislativo, una fuerza democrática para un verdadero equilibrio de poderes resulta necesaria. ¿Es Acción Popular garantía de oposición?

Si bien no somos capaces de adelantarnos al futuro, se puede comentar que, en una entrevista con quien escribe, el vocero del mencionado grupo parlamentario, Carlos Zeballos, manifestó que habían llegado a la conclusión de estar de acuerdo con una Asamblea Constituyente. Asimismo, es de conocimiento público que Perú Libre tiene como propuesta principal cambiar totalmente nuestra Carta Fundamental, lo que nos dejaría en un escenario de incertidumbre y atraso económico incalculable.

Por ende, es vital tener una resistencia que trace el camino hacia la reactivación económica y garantice el respeto de las instituciones y libertades. Entonces, formulando mejor la pregunta: ¿Es garantía de tranquilidad tener en la presidencia parlamentaria a un partido político que presenta correligionarios tanto de izquierda como de derecha sin optar por una posición firme y conjunta ante la propuesta radical de una Asamblea Constituyente?

En mi humilde opinión, no. Maricarmen Alva puede ser el «ala de la derecha» de AP, pero no personifica a toda una agrupación que, de los dieciséis, varios han manifestado apoyar la idea de un cambio de Constitución.

Es patriota expresarle los mejores deseos a la ahora presidenta del congreso, por supuesto. No obstante, la población debe prestar mucha atención a ese tipo de «consensos», los cuales pueden perjudicar el desarrollo del país ante caprichosas ambiciones revolucionarias de cierto sector político radical. Ya no estamos en un escenario en el que podamos permitirnos equivocaciones. Ahora, el precio del error es la libertad.