Revolución de energías limpias que debe continuar, por Inés Yábar

353

En el mundo entero, diferentes individuos y países están dando lo mejor de sí para implementar energías renovables de diferentes maneras. Al norte de Escocia, la primera granja eólica flotante de gran escala está siendo construida. Con esta turbina se logrará usar el poder del viento en lugares donde el agua es demasiado profunda para turbinas tradicionales. Se dice que se logrará producir poder para alrededor de 20 000 casas.

En Japón, han llevado el concepto de “Ciudades ecológicas” a otro nivel. El secretario del gabinete de Japón ha escogido 11 zonas a priorizar para abordar problemas medioambientales y promover la prevención de desastres (entre otros). Además, están ayudando a otros países como Afganistán a financiar el acceso a energía eléctrica invirtiendo alrededor de 5 millones de dólares en energías renovables. En el 2015, ayudaron a 15000 personas en ese país a tener un acceso más fiable a la energía eléctrica.

En Perú, es necesario también efectuar una transición hacía más energías verdes. En Junio de este año, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) instaló 6000 paneles solares en zonas alejadas del tendido eléctrico. El proyecto planea instalar 195 mil paneles en zonas rurales lo que supone una inversión de 300 millones de dólares. Esta iniciativa es importante ya que reducirá la brecha entre las zonas rurales y urbanas en lo que concierne electrificación. Además, en la COP20, el Perú anunció su plan de duplicar la producción de energías renovables hidroeléctricas para el 2022. Perú tiene un enorme potencial con una velocidad de viento (8 a 10 metros por segundo) y un promedio de energía solar de 5’5 kilovatios por hora por metro cuadrado (en el 2015). Es necesario aprovechar cada región en su plena capacidad.

Si bien se está trabajando para implementar energías renovables en territorio nacional e internacional, la industria fósil no se queda atrás. Estados Unidos se ha vuelto un gigante de producción de energías fósiles. Esto ha causado que el precio por barril disminuya a 47$ cada uno . La disminución del precio en energías fósiles es un problema para los que quieren vivir una vida más ecológica. En el 2014, en Perú, el consumo de energías fósiles constituía el 79,6% del consumo total de energía.

Vemos los efectos de este consumo de energías fósiles como la contaminación y la degradación de la tierra además de los impactos en la población. Pero hay muchos más impactos de los que no se habla. Por ejemplo, transportar petróleo en super-tanques causa riesgos de derrames. Gases naturales también pueden fugarse de los tubos que los contienen. El transporte de carbón produce polvo que tiene como impactos problemas serios cardiovasculares y riesgos respiratorios para las personas en los caminos. Recordemos que a comienzos del año pasado ocurrieron varios derrames de petróleo en nuestra Amazonía, afectando la salud de muchas comunidades nativas que hasta el día del hoy sufren las consecuencias. No pensemos solo en los titulares alarmistas y recordemos de vez en cuando los impactos causados por desastres como esos.  Ya han pasado 17 años desde el derrame de mercurio en Choropampa y aún no hay respuestas. Al caer el metal se ofreció de 100 a 300 soles por kg, la comunidad recogió el material sin saber que era tóxico. Hasta hoy se ven los resultados nocivos.

Hay impactos que no se pueden esconder y es nuestro deber buscar soluciones más respetuosas del medio ambiente. En Gran Bretaña quieren eliminar todos los carros a diésel y gasolina en el año 2040. Esto será para mejorar la calidad del aire. En Francia también tienen como meta tener solamente carros eléctricos en ese año. ¿Qué puede hacer el Perú para mejorar la calidad del aire y ser intencionales en la búsqueda de energías renovables en vez de energías fósiles? Para unirte a esta revolución de energías renovables, tú ¿qué estás haciendo?

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.