Rindamos cuentas, por Fabrizio Anchorena

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Escuchar estas dos palabras es sencillo pero familiarizarse con ellas es lo más complejo, pues en la práctica las propias autoridades demuestran una dificultad en realizar este ejercicio.

La Secretaría de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros comparte el concepto del Programa ProDescentralización que define a la rendición de cuentas como “el acto mediante el cual las autoridades y funcionarios/as de los Gobiernos Regionales y Locales se dirigen a la ciudadanía para mostrar los avances, dificultades y resultados de su gestión en el logro de los objetivos de desarrollo y la mejora de la calidad de vida de la gente[1]”.

Este ejercicio que se debe realizar en cualquier régimen democrático indistinto del escalafón de la administración pública donde te encuentres, solo está circunscrito a los Gobiernos Regionales y Locales, tan es así que el mandato legal es señalado en el artículo 199 de la Constitución Política del Perú que establece que los Gobiernos Regionales y Locales “formulan sus presupuestos con la participación de la población y rinden cuenta de su ejecución, anualmente, bajo responsabilidad, conforme a ley”. Sin embargo, esta imperiosa necesidad no solo es dar cuenta del gasto de los recursos del Estado, es complementaria generando un proceso trascendental y significativo para el ciudadano que debe conocer los indicadores de logros y resultados conseguidos en un espacio de tiempo determinado; tal es así, que no solo debe concernir a un determinado grupo, por el contrario debe corresponder ética y legalmente a todo servidor público con capacidad de dirección y ejecución, ya que los ciudadanos cedemos una cuota de poder para que un tercero administre acciones que afectarán directa o indirectamente el desarrollo y la mejora de la calidad de nuestras vidas.

La rendición de cuentas debe ser vista como un mecanismo de oportunidades que trae consigo aprendizajes, recuperación o reforzamiento de la confianza de la ciudadanía y la construcción de una agenda pública con valores agregados que hacen posible una mejor implementación, es un proceso en el cual todo se complementa y hace posible elevar los indicadores de desarrollo.

El escribir este artículo nació de ver las rendiciones de cuenta pública del Consejo Nacional de la Competitividad respecto a sus avances en la Agenda de Competitividad 2014-2018[2] y de la Congresista de la República y flamante Ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marisol Pérez Tello[3], iniciativas de una entidad del Poder Ejecutivo y de una representante del Poder Legislativo que son dignas de aplaudir por ser una correcta práctica de la Gestión Pública, que sin mandato legal contribuyen a: i) Información pública y transparente, ii) Mecanismo de retroalimentación, iii) Gestión de la Calidad y iv) Mecanismos de participación y toma de decisiones.

[1] Contenido extraído del archivo de Programa ProDescentralización (Guía para la rendición de cuentas con enfoque de resultados. Prodes, setiembre 2011)

[2] Tercera rendición de cuentas pública del Consejo Nacional de la Competitividad http://www.cnc.gob.pe/web/TerceraRendiciondeCuentasPublica.pdf

[3] Rendición de cuentas – Informe final del periodo 2011-2016 de Marisol Pérez Tello http://www.marisolpereztello.pe/wp-content/uploads/2016/06/informe%20final%20de%202011-2016%20-%20Rendici%C3%B3n%20de%20Cuentas.pdf