Rio revuelto, por Víctor Hugo Quijada

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A río revuelto ganancia de pescadores dice el dicho, cuántas personas hay en el país que les encanta sacar provecho ante el desorden, no es novedad, sobre todo con esta huelga de profesores, en donde es más que evidente que hay un tufo político detrás.

Parece que Fuerza Popular y la Izquierda se han unido, como en los viejos tiempos, para tratar de darle la estocada final a este gobierno débil, sin liderazgo, sin presencia, es cierto que estamos ante un gobierno del “parche” e improvisado, pero elegido democráticamente.

El oportunismo político y el caudillismo es otro de los males que arrastra nuestra república desde tiempos de la colonia, siempre aparecen salvadores, mesías, que solo son caretas para que al final estos sujetos terminen aprovechándose de los bienes públicos.

Señores, el Perú no es de unos cuantos, no es de un grupo de politiqueros que solo ven su ambición personal, no es de un grupo de dirigentes que politizan los problemas sociales y las necesidades, no es de sectores radicales que solo pretenden hacer daño a la sociedad.

Los niños y los jóvenes de los colegios del Estado son quienes pierden al no tener a sus docentes en aulas, son aquellos que están dejando de estudiar muchos días y no están captando las ideas, ellos son el presente y futuro del país no les hagan más daño.

Quién y qué padre de familia va a aprobar la calidad educativa peruana, y quién va a reconocer el gran esfuerzo económico que hacen muchos padres de familia para mandar a sus hijos a estudiar, sobre todo aquellos que son microempresarios y del sector rural y obrero.

Señores nuestra educación es una de las peores del mundo, no solo porque no se invierte, sino porque los mismos docentes no están capacitados, no son el personal idóneo para estar en aulas, encima no quieren ser evaluados, cuando es necesaria la meritocracia en todo el Estado.

Tenemos déficit presupuestal desde toda la vida, es falso que el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro desde el punto de vista de la liquidez, porque es lo que menos hay en las arcas del Estado, si se llega a aprobar algún aumento, seguramente será gradual.

A esto se suma el gran desinterés de la población y de los “jóvenes viejos” que no se pronuncian y no tienen compromiso con su patria, por esto señores todos hacen lo que quieren en el Perú, solo queda la palabra para difundir el mensaje y despertar consciencias, siempre adelante.

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