Rusia era una fiesta, por Alfredo Gildemeister

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El gran actor español Antonio Banderas, escribió hace poco en un twitt lo siguiente: “Perú queda eliminado practicando un juego noble y sin miedos en este campeonato del mundo. Pero sobre todo respaldado por una de las mejores aficiones que jamás se haya visto en un mundial. Ante ellos me quito el sombrero. ¡Grandes @SeleccionPeru! ¡Grande #Perú!#Rusia2018⁠”. Pero si Perú lamentablemente está eliminado al no pasar a la siguiente fase del campeonato mundial de futbol, ¿a qué se debe este elogio? ¿Qué está sucediendo que el mundo entero ha quedado impresionado con el Perú en este mundial? Es una cosa curiosa que, pese a la eliminación de la selección peruana, es la selección que más viene dando que hablar en los medios de comunicación extranjeros, la cual se deshace en elogios y gestos de admiración. Las redes sociales en general, la prensa francesa, inglesa, alemana, etc. publican notas de prensa y envían mensajes de elogio hacia nuestra selección y muy especialmente para todos los miles de aficionados que asisten al Mundial Rusia 2018. ¿Qué cosa ha originado este fenómeno de “peruanización” del mundial?

Estoy seguro que si Ernest Hemingway resucitara y asistiera al Mundial de fútbol Rusia 2018 -al igual que escribiera sobre el París liberado de los nazis a finales de agosto de 1944 en donde escribió su famosa obra “Paris era una fiesta” -, lo mismo escribiría del mundial que día a día todos estamos viviendo: Rusia era una fiesta. Y efectivamente es una fiesta del futbol en donde los cerca de sesenta mil aficionados peruanos que asisten a esta fiesta, son los protagonistas de algo que nunca se ha visto en la historia de los mundiales: miles de peruanos marchando por las calles y avenidas de las ciudades rusas en donde jugó Perú, con banderas peruanas, pancartas y banderolas, cantando y haciendo vibrar las cornetas, tambores y bombos, alentando a nuestra selección de futbol. Tanto los rusos como los miles de extranjeros que asisten al mundial no dejan de admirar esta muestra de amor a la patria y a nuestra selección, barras incansables que no dejan un minuto de alentar, minuto a minuto, incluso cuando estamos cayendo derrotados, jugando de igual a igual contra los grandes equipos contrincantes con los que nos tocó jugar.

La unión que hemos podido apreciar de todos lo peruanos, unidos con la blanquirroja, cantando el himno nacional con verdadero orgullo, cantando con lágrimas en los ojos el “Contigo Perú”, alentando a nuestro equipo en todo momento, en las buenas y en las malas, no debe quedar sólo allí. Esta unión debe manifestarse siempre y no cada cuatro años en un campeonato de futbol. Esta unión debe reflejarse también en la política y en los políticos, pensando todos a una, solo en el Perú y que el Perú salga adelante, dejando intereses personales y egoísmos atrás.

El mundo asombrado no deja de comentar, admirado, en todos los medios, la presencia del Perú en el Mundial Rusia 2018 y la de sus aficionados. Nunca se ha visto algo así: estadios literalmente abarrotados de aficionados peruanos que, desde la entonación del himno nacional y el “Contigo Perú”, dejan sentir a todo el mundo que el Perú está presente en el Mundial. Definitivamente, el Perú ha dejado una gran huella y un hermoso recuerdo para todo el mundo en el Mundial. Mas aún luego de su triunfo ante Australia con dos soberbios goles. Un gran ejemplo de unión y de amor a la patria y a la blanquirroja. El Perú se va por la puerta grande, con la frente en alto, jugando con valentía y pundonor, peleando cada partido de igual a igual, sin miedos ni amedrentamientos. Esto es solo el principio de lo que será la presencia del Perú en los próximos mundiales de Futbol. Rusia era una fiesta peruana porque el Perú ha regresado a los mundiales, demostrando que queda entre los grandes, y repito, esto es solo el principio…

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