¿Sabes cómo se vive la hiperhidrosis?, por Jessica Huamán

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Si bien mis columnas hablan en relación a juventudes y nutrición, esta vez realizaré una pausa para hablar de algo que me ha acompañado durante toda mi vida, y es la hiperhidrosis, una afección caracterizada por una excesiva producción de sudor, de forma crónica, en alguna o varias partes del cuerpo. En mi caso yo sufro de este mal desde que tengo uso de razón y la poseo en las manos (y créanme, mis manos llegan a sudar hasta gotear agua y por varias horas, y es que no es ni por ansiedad, ni nervios, ni nada de lo que se imaginen, esta condición se llama hiperhidrosis y me ha acompañado toda mi vida y en mi día a día). Cabe resaltar que me podría realizar una operación, prefiero evitar la misma debido a los efectos secundarios que puede tener y porque no deseo pasar por una intervención quirúrgica.

Y si bien como consecuencia de la hiperhidrosis a lo largo de mi vida he recibido desde burlas hasta críticas, debo decir que hoy en día siento que esta sociedad, cada vez más digitalizada, me va desplazando, y es que casi todo es táctil ¿y creen que dichas pantallas táctiles me hacen caso? Pues no, porque termino mojando las pantallas y hasta varios celulares y teclados de laptops he malogrado por la humedad.

Pero la semana pasada pasó algo bastante incómodo (algo similar a lo que me pasa en el Aeropuerto en el área de migraciones en la que pasas con tu pasaporte biométrico). Cuando fui a tramitar mi DNI electrónico, simplemente la máquina que tenía que reconocer mis huellas no las podía captar, y por lo tanto no podía tramitar mi documento de la forma “rápida”, porque se hacía un charco en la máquina, que supuestamente me reconocería las huellas y simplemente conmigo no funcionaba. Por más que lo intentaba una y otra vez, no lograba reconocerme ¿y qué creen que sucedió? Pues tuve que realizar mi trámite de otra manera, y era pagando 4 fotos pasaporte (para sólo utilizar 1), realizando una cola, y tramitando el documento en una ventanilla. Es decir, tuve que gastar más y demorarme más tiempo en realizar dicho trámite porque mi hiperhidrosis lo ameritaba.

Y de hecho algo que me gustaría mencionar es que si bien quise que en mi DNI electrónico diga que yo tengo una condición especial en las manos, por lo cual se me haría difícil que se reconozcan mis huellas fácilmente, lamentablemente no había “hiperhidrosis” entre las opciones de condiciones especiales. Es decir se está invisibilizando que también existimos personas con esta condición, y que también sería oportuno poder indicarlo en nuestro DNI Electrónico y así evitar pasar malos ratos y pérdidas de tiempo por la poca adecuación de nuestros entornos ante esta condición.

Con lo sucedido la semana pasada me llevo una reflexión, y es como con el avance de la tecnología y la digitalización de las cosas se vuelve cada vez más difícil sentirme incluida. De hecho en algún momento algún especialista en discriminación me comentó que si las cosas se siguen digitalizando, podría entenderse que mi hiperhidrosis me pone en una condición de discapacidad, porque la sociedad me va relegando, al punto de no poder acceder a lo que la mayoría puede, solo porque el mundo está hecho para lo considerado como “normal” y no para todos y todas.

Les cuento que esta es la primera vez que cuento públicamente sobre mi hiperhidrosis, y lo hago porque deseo que seamos más los que visibilicemos esta condición y demostremos lo importante que es que el avance de la tecnología, también nos incluya.

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