Sincretismo y literatura peruana

1.704

En principio, la palabra “sincretismo” indica el esfuerzo que se realiza entre dos expresiones religiosas o culturales para llegar a una fusión o asimilación entre sus elementos. Desde los inicios de la humanidad, la asimilación de las culturas se ha dado desde que el hombre entró en el período sedentario de la prehistoria cuando grupos humanos se topaban en un mismo lugar. Tales encuentros podían ser tanto pacíficos como violentos, pero en ambos casos los integrantes de estas comunidades absorbían en mayor o menor grado los conocimientos, las tradiciones, los valores y la religión que a la larga los cohesionaba como naciones.

En América, y especialmente en el Perú, dicho proceso sincretizante formó parte de las culturas prehispánicas. En general, los pueblos andinos refrendaban políticas de asimilación sociopolítica y religiosa, especialmente entre aquellas comunidades cuyas condiciones militares eran más limitadas. Ante enemigos más poderosos, muchos pueblos pequeños optaban por tolerar y finalmente aceptar la autoridad impuesta. Cuando los exploradores hispanos arribaron a nuestras costas, muchos pueblos americanos aceptaron la nueva cultura del invasor iniciándose el sincretismo de mayor envergadura en el mundo, cuyo resultado fue la inserción de las culturas americanas en la órbita occidental.

Uno de los documentos que dan fe de este sincretismo es la crónica de Felipe Guamán Poma de Ayala, El primer nueva corónica y buen gobierno, hoy considerada como una de las joyas de la literatura universal. Este año 2016 cumple 400 años de publicación. La obra escrita por Guamán Poma de Ayala es uno de los documentos más representativos del sincretismo cultural entre las culturas andinas y la hispana. A través de sus páginas y de sus cientos de ilustraciones podemos vislumbrar un mundo que dejó pocos rastros para la posteridad.

Sin embargo, el propósito del autor de esta obra no fue dejar testimonio de ese fabuloso imperio forjado por civilizaciones milenarias, sino sentar precedente de las injusticias que se cometieron durante la conquista y dominación de las nuevas tierras. Como descendiente de antiguos reyes quechuas, Guamán Poma de Ayala deseaba ratificar la fidelidad de su linaje hacia la corona española desde los inicios de la conquista, pero a la vez denunciar cómo el de poder de las autoridades españolas en América lo habían despojado de sus derechos. Es decir, el noble andino recurría a la autoridad del rey mediante este documento para que se le restituyese aquellas prebendas a los que su noble abolengo y su lealtad a España le daban derecho.

La lectura de esta peculiar obra es fascinante. Por un lado podemos darnos cuenta cómo el autor ha sido capaz de asimilar el discurso de la época. En su prosa abundan los giros legales, las fórmulas de humildad y el vocabulario denotando una gran versatilidad y soltura en cuanto a los recursos estilísticos empleados. Si el discurso de los pliegos escritos que dan cuenta del sincretismo cultural de esta obra no convence al lector, sus exquisitas ilustraciones no dejan lugar a duda. Junto con Los comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega, El primer nueva corónica y buen gobierno de Felipe Guamán Poma de Ayala es el más importante testigo de las raíces de nuestra literatura peruana. Somos herederos de una cultura con dos grandes raíces, cada una de ellas tan importante como la otra. Si no queremos olvidar quiénes somos, debemos estudiar y mantener nuestros cimientos para evitar sucumbir ante los embates de la alienación cultural de esta era de globalización.