Somos libres… esperemos seguir siéndolo, por Jonathan Sepúlveda

"Suena bonito cantar nuestro himno nacional a viva voz, diciendo: “Somos libres, seámoslo siempre”. Pero, ¿qué estás haciendo para mantener tu libertad? Somos libres… esperemos seguir siéndolo".

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Una semana ya han pasado desde que las elecciones presidenciales se llevaron a cabo, no obstante, la incertidumbre de saber qué deparará el futuro para los próximos cinco años – esperando que así sea – se incrementa cada día. La “ansiedad electoral”, aunque parecía haber llegado a su clímax el día de las votaciones, no ha menguado desde que se dio a conocer el conteo rápido de IPSOS. Las manifestaciones no se hicieron esperar desde ese momento, junto con las acusaciones de “fraude electoral” – tampoco considero que el proceso se esté llevando de manera transparente –.  Es por esto que debemos de parar, respirar y reflexionar acerca de los acontecimientos ocurridos, ya que nada pasa por casualidad… todos estos sucesos nos están queriendo decir algo. ¿Qué será?

No hay que ser vidente, intelectual o sociólogo para darnos cuenta que vivimos en un país dividido. Un país de ricos y pobres – y no me refiero, precisamente, a la cantidad de dinero que poseen. Un país que carece de memoria a corto y largo plazo. Que posee poca capacidad de análisis. Sin embargo, tiene altos niveles de desnutrición y una baja calidad educativa. ¿Quizás esto último será el culpable de todo? Sí y no.

Sigo pensando que el problema de todos los males es el amor al dinero. Este mal se encuentra en todas las esferas de la sociedad y, lamentablemente, lleva a sus “malditos” a tomar malas decisiones. Decisiones como la sobrevaloración de proyectos, coimas, colusión, el cobro de cupos, entre muchos otros que, estoy seguro, conocemos. Esto se ha visto reflejado, también, en las gestiones deficientes de nuestros gobernantes, llegando al punto de ser gestiones criminales – recordemos los procesos judiciales que llevan tres expresidentes de nuestro país. Al final de todo esto, el que paga los platos rotos es la ciudadanía.

Es por todo esto que considero que el Estado NO DEBE controlarlo todo. Debe tener conocimiento de todo, mas no controlarlo. Ya que el uso excesivo de esta facultad, del Estado, atenta contra uno de los derechos fundamentales más preciados: la libertad. En consecuencia, el siguiente gobierno debe asegurar y respetar este derecho al margen de nuestra carta magna. De lo contrario, debería ser considerado ilegítimo y antidemocrático.

Si deseas manifestar tu incomodidad ante las decisiones de los órganos estatales, estás en tu derecho. Si te place criticar la gestión actual, hazlo. Si deseas emprender y generar riqueza “con fines de lucro” – valga la referencia –, puedes hacerlo. Sin embargo, espero que tu voto te asegure este derecho en los próximos cinco años.

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