Start-Up Perú, la revolución innovadora

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 ¿Qué tienen en común Uber, Airbnb, Snapchat o Waze? Además de haber revolucionado el mercado donde competían, su denominación de origen: fueron consideradas “startups”. Las startups, según la definición propuesta por el Ministerio de la Producción, son “empresas nuevas basadas en innovación y tecnología, con potencial de rápido crecimiento y escalabilidad. Son iniciativas de alto riesgo, pero a la vez de alta recompensa”.

Latinoamérica no es ajena a esta revolución; países como Brasil, México o Argentina empezaron desde hace algunos años a impulsar estas iniciativas de manera exitosa. Y hace 5 años, como parte de este enfoque, el PRODUCE lanzó lo que es hoy el programa más importante del país para el desarrollo de startups: Start-Up Perú.

Bruno Carranza conversó con Gonzalo Villarán, Director General de Innovación, Tecnología, Digitalización y Formalización del Ministerio de la Producción, así como quien viene liderando Start-Up Perú los últimos años:

Bruno Carranza: BC

Gonzalo Villarán: GV

BC: Hasta el 2013, el Estado no tenía formalmente una iniciativa enfocada en el desarrollo de startups. ¿Qué motivó la creación de Start-Up Perú?

GV: Yo no estaba ese año, pero lo que sé es que a partir de 2011 se empieza a hacer un estudio desde la OCDE para saber cómo estaba la situación de los ecosistemas de emprendimientos innovadores en América Latina. El estudio reflejaba en ese momento que el Perú venía atrasado comparativamente con otros países de la región – sobre todo con los de la Alianza del Pacífico – en varios temas referentes a startups; otros países venían aplicando políticas de apoyo al emprendimiento innovador y estimo que esa ha sido una de las motivaciones principales para iniciar un programa como Start-Up Perú.

BC: ¿Cuál es el rol de una incubadora y una aceleradora, y de qué manera se trabaja con ellos desde el Ministerio de la Producción? He conversado con algunos expertos que concuerdan en que aún no se llega a clarificar las diferencias entre emprendimiento tradicional y startup, que se ven aún como términos recientes.

GV: Las incubadoras y aceleradoras son entidades de soporte para las startups. Una aceleradora usualmente invierte dinero en una startup y tiene un programa específico para llevar a cabo esa aceleración. Además de un programa manejado por los directores de las aceleradoras, proveen mentores, asistencia legal y contable, así como muchas conexiones. Una incubadora usualmente tiene espacios de tiempo un poco más largos para incubar las iniciativas, no se tienen programas tan definidos ni estrictos, no invierten, sino que acompañan a los emprendedores. Está comprobado que los programas de aceleración son más potentes que los programas de incubación.

Desde el PRODUCE, a través de Start-Up Perú (concurso de Innóvate Perú) se ha financiado 19 incubadoras y aceleradoras en los últimos 3 años, con la idea de brindar asesoría de distintas formas a los emprendedores que tengan startups y que hayan participado de Start-Up Perú. Este fortalecimiento ha venido por fondeos de hasta S/700 mil para cada una en períodos de hasta 3 años. A su vez, estas incubadoras les brindan servicios a las startups que son también financiadas por Start-Up Perú.

BC: ¿Cuántas startups existen actualmente en el país y cuántas de ellas están en Lima? ¿Existe un registro que las categorice, independientemente de su constitución jurídica?

GV: No hay un registro exacto porque una startup puede no estar constituida, puede ser un grupo de personas buscando desarrollar un producto o servicio, entonces es difícil establecer un número. Sin embargo, hay algunas mediciones; por ejemplo, el portal especializado AngelList tiene que en el 2016 se calculaban alrededor de 500 startups en el país y aproximadamente el 77% de ellas se encontraban en Lima. Nosotros desde el 2013 con Start-Up Perú hemos financiado 347 startups y cerca del 70% están constituidas como empresas.

 

BC: ¿En qué etapa dan estos beneficios como Start-Up Perú? ¿en la incubación, en la aceleración?

GV: El instrumento de Start-Up Perú tiene diferentes etapas, puede apoyar a emprendedores que vengan con una propuesta inicial con cierta tracción, que tengan un MVP (producto mínimo viable, por sus siglas en inglés), que tengan algún avance que mostrar (posibles usuarios o clientes, producto testeado, etc.).  Para etapas intermedias, tenemos fondeos para startups que ya han estado establecidas en el mercado y con cierto nivel de ventas; y luego hay otro fondeo que es para escalar, es decir, startups con un buen nivel de ventas que busquen escalar o internacionalizar su compañía.

 

BC: ¿Se tienen datos acerca de cuánto aportan a la economía peruana actualmente?

GV: Hemos hecho una investigación de las startups parte de Start-Up Perú, una encuesta a 232 beneficiarios. A partir de esa muestra, tenemos que, en el primer semestre de 2017 estas startups han tenido ventas de S/24 MM, mientras que en todo el 2016 tuvieron ventas de S/22 MM; esto representa una generación de IGV de alrededor de S/10 MM, así como la creación de más de 1,800 empleos con sueldos superiores al promedio.

Lo interesante es que Start-Up Perú ha invertido en startups alrededor de S/20 MM, a su vez estas han levantado capital privado por más de S/60 MM, entonces por cada sol del público, hay S/3 del privado.

 

BC: A 5 años de la creación de Start-Up Perú, ¿se ha logrado lo proyectado?

GV: En el 2013 era difícil proyectar lo que se iba a encontrar. Nosotros vemos que ha sido un programa bastante exitoso cuando comparamos los resultados que te acabo de dar con los de otros países. Nos basamos en cuántas startups viven después de 2 años o el dato que antes mencionaba sobre la relación de levantamiento de capital privado en comparación con el público.

 

BC: ¿Además de esos KPI, en qué otros factores de medición se basan?

GV: Analizamos la cantidad de startups que participan en el programa, cuál es la generación de ventas anuales, los impuestos generados por las mismas, empleos generados y levantamiento de capital privado. El programa viene creciendo constantemente, la última convocatoria tuvo más de 1,200 postulaciones, lo que demuestra que hay un interés mayor por parte de los emprendedores.

 

BC: ¿Cuál es el porcentaje de startups que llegan a globalizarse? ¿Cuáles son los países donde principalmente se expanden?

GV: Sobre estos 232 beneficiarios encuestados, tenemos que 37 habían logrado tener presencia en otros países hacia finales del año pasado, es decir, 16% ha salido fuera del país y son compañías que venden internacionalmente. Los primeros países donde se internacionalizan son los de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia y México), pero tenemos casos de empresas en Estados Unidos, Suiza, Bolivia, China, Singapur, Holanda, España y más.

Uno de los casos que ha logrado escalar y seguir creciendo, además de participar en varios de los procesos de Start-Up Perú es SeguroSimple, una compañía que ya inició operaciones en México y es uno de los brokers de seguros online más importantes en ese mercado. Tenemos startups como Crehana, que ha participado de procesos de aceleración en Inglaterra y que ha levantado dinero de VC (venture capital) internacionales.

BC: ¿A Perú aterrizan startups de otros países?

GV: Eso todavía no ha sido implementado. El programa Start-Up Perú siempre ha sido un programa para emprendedores locales, pero es algo que vislumbramos. Queremos atraer talento emprendedor internacional porque sabemos que atrayendo este tipo de compañías en mercado, lo que haremos es generar un círculo virtuoso en emprendedores locales. Aprenden mucho los locales de los internacionales, así como de sus capacidades y competencias para hacer una startup exitosa. Estamos elaborando el programa para atracción de emprendedores o de emprendimientos, bien para entrar al mercado local o bien para generar empleo local. Es un programa piloto que esperamos lanzar este año.

BC: ¿Se tienen estrategias conjuntas entre las iniciativas gubernamentales para el desarrollo de startups de los principales países en la región?

GV: En la Alianza del Pacífico tenemos el grupo técnico de innovación, en donde existen 3 factores: la red de agencias de innovación, la red de aceleradoras y la red de inversionistas ángeles. Dentro de las estrategias, el Banco Interamericano de Desarrollo nos ha ayudado a establecer mecanismos para compartir mejores prácticas; en cuanto a la red de aceleradoras, buscamos intercambiar startups en diferentes países (por ejemplo, que una startup vaya a Colombia e inicie operaciones, y que se pueda establecer en una aceleradora de allá); este grupo trabaja en conjunto para compartir información de las compañías que podrían caer en otros países. Y la red de inversionistas ángeles trabaja similarmente, compartiendo el dealflow, las potenciales inversiones entre las distintas redes de inversionistas y, por ende, poder levantar capital de diferentes países, lo cual implicaría también que estas compañías puedan establecerse en cualquiera de los cuatro miembros de la Alianza del Pacífico. La idea general de esta alianza es generar un mercado conjunto.

BC: ¿Al hablar de socios, nos referimos necesariamente a sedes de una misma incubadora o aceleradora en otros países?

GV: No necesariamente. Tenemos el caso de Wayra, que es una corporación global que tiene varias aceleradoras en Latinoamérica y Europa, pero la idea es que las aceleradoras que no son parte de una red global puedan hacer una red dentro de la Alianza del Pacífico y puedan compartir ese tipo de información, o emprendedores que puedan aterrizar en otros países.

BC: ¿Cuáles son los siguientes pasos en Start-Up Perú? ¿Cómo se ven hacia el bicentenario, o hacia su primera década de creación?

GV: Nosotros esperamos poder empezar a atraer talento internacional emprendedor para fortalecer el ecosistema, queremos solidificar alguna de las inversiones que ya hemos hecho en incubadoras, redes de inversionistas ángeles o emprendedores, a través de diferentes mecanismos.

En los primeros años se ha ampliado la base, convocando a muchas organizaciones y startups a entrar a este flujo de Startup Perú. Lo que queremos hacer hacia el futuro es reforzar las apuestas que tengan alto potencial de crecimiento.

Además, estamos diseñando una serie de iniciativas para fomentar Code Schools (escuelas de código), con la idea de tener una base más grande de programadores que puedan participar de estas compañías, así como acompañar al ecosistema en una etapa más temprana, para igualmente ampliar nuestra base de emprendedores.