The Economist sugiere a chilenos rechazar proyecto de nueva Constitución

"La anterior Constitución chilena era difícilmente perfecta. De hecho, fue enmendada casi 60 veces. Pero comparada a su propuesta de reemplazo, representa un modelo de claridad", agregó el prestigioso medio internacional.

3.706

El pasado lunes 4 de julio la Convención Constitucional terminó su trabajo con la entrega de la propuesta de la Nueva Constitución al Presidente de la República, Gabriel Boric. Con esto, se dio inicio de las campañas a favor y en contra de la propuesta constitucional de cara al Plebiscito de Salida del 4 de septiembre.

Tras este hito, ya son varias las figuras y organizaciones las que se han posicionado por el «Apruebo» y el «Rechazo», posturas que también han sido tomadas en el extranjero por calificadoras de riesgo y publicaciones internacionales.

Dentro de estos últimos se encuentra el influyente medio británico The Economist, quien ha sugerido que los chilenos deberían «rechazar» el texto que consideran «excesivamente progresista» y «fiscalmente irresponsable«.

The Economist llama a rechazar

«Los votantes deberían rechazar el borrador constitucional de Chile». Así se titula el editorial en el cual el semanario califica la propuesta como un «magno error», debido a que lo consideran un «desastre fiscalmente irresponsable».

Según recoge el Diario Financiero, la publicación reconoce que en la propuesta se evitaron algunas de las peores ideas de la convención y que existen algunos avances significativos. Sin embargo, el resultado final es «un lío, lleno de lenguaje confuso que garantiza décadas de disputas sobre lo que realmente significa».

The Economist señala que la propuesta es menos favorable para el crecimiento del PIB, además de ser perjudicial para el presupuesto fiscal.

«El borrador crea una cartera de derechos socioeconómicos que podría hacer estallar el presupuesto. Requiere el establecimiento de varios organismos nuevos, como el Servicio Nacional de Salud y un sistema de atención de la cuna hasta la tumba, sin pensar mucho en cómo serán financiados», indican.

En cuanto al funcionamiento institucional, la publicación inglesa señala que la aprobación del borrador diluye los mecanismos de controles y equilibrios legales entre los distintos poderes del Estado.

«Rechazar para reformar»
Por último, el editorial reconoce que la actual Constitución no es perfecta, pero que esta es «un modelo de claridad». A raíz de esto, hacen un llamado a una revisión y modificación de dicho texto legal.

«En lugar de desechar la antigua Constitución, los chilenos deberían desechar la nueva… Entonces, se mantendría la Constitución actual y el Congreso podría revisarla de forma gradual, por ejemplo, para facilitar la construcción de un Estado de Bienestar fuerte», sostienen.