Toledo, el acto de la campaña, por Gonzalo Ramírez de la Torre

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En toda campaña electoral, para beneplácito de los electores sedientos de entretenimiento, siempre hay un candidato que, por su histrionismo y/o excentricismo, termina por dar color a la contienda. Basta con recordar, por ejemplo, a Alex González, el candidato al municipio en el 2010 cuyo símbolo terminó siendo un helicóptero de juguete, prometiendo que “desde el aire” solucionaría –casi– todos los problemas de la capital. O, también, podemos recordar a Ricardo Noriega, el candidato de terno blanquecino y corbata roja que llevó un ‘chicote’ al debate presidencial en el 2011 y llamó “Rospulgoso” a cierto ex ministro del interior en televisión nacional. Pero así como estos contendores son buenos para entretener, no son buenos para ganar y pasan a la historia como meras anécdotas.

En esta elección, si bien habría que esperar al primer debate para ver  la actuación de los candidatos más discretos (que históricamente han demostrado ser los más divertidos), no estaremos exentos de entretenimiento. Con esto en cuenta, y gracias a ciertos comentarios insólitos, podríamos decir que el ‘comic relief’ para esta campaña, hasta ahora, está siendo desempeñado por el candidato de la chacana, el ex presidente Alejandro Toledo.

Luego del acto inicial, aseverando que iría a la India a recibir un Nobel – declaración que algunos opositores acusaron de haber sido hecha bajo los efectos de algún espíritu–, Toledo se dispuso a mostrar lo suyo en el lanzamiento del libro de Fernando Belaunde Terry. Justo cuando el letargo empezaba a hacer que las cabezas de algunos de los asistentes empezaran a colgar, por culpa del larguísimo discurso del candidato de Perú Posible; este sorprendió a todos con una osada afirmación: “haré todo para que Acción Popular no pierda la inscripción”, desatando murmullos y unas cuantas risas entre el público ¿Cómo pretende lograr esto? ¿Tiene una formula salvadora que compartir con propios y ajenos?

Como era natural, Acción Popular respondió con elocuencia a través de Mesías Guevara (presidente de dicha agrupación): “Le recomendamos a Toledo que aún tiene que resolver el problema de Ecoteva”. Pero ¿Por qué los acción-populistas no se mostraron agradecidos por la magnanimidad del ex presidente? Definitivamente basta con estar en el sótano de las preferencias para saber que tu partido corre el riesgo de desaparecer, pero que te lo recuerden en la presentación del libro de tu líder más importante, es, sin duda, una afrenta. No obstante, lo verdaderamente anecdótico no es solo eso, sino el hecho que viniendo de Alejandro Toledo, cuyo futuro político parece estar, también, condenado a quedar como un suspiro en la historia, es como si el burro viniera a hablarles de orejas y, para colmo, a sacarles pica por ellas.

Pero dejando de lado a los entusiastas miembros de Acción Popular y la aflicción que pueda causar en ellos la retórica toledista, vale la pena reflexionar sobre Alejandro Toledo ¿Qué le sucede? ¿Por qué se está empeñando tanto en entretener con diatribas e incoherencias al electorado peruano? ¿Se está dando por vencido? ¿Lo terrenal de la ausencia de poder lo tiene confundido? No lo sé. Lo que sí queda claro, sin embargo, es que si continúa así, no nos aburriremos en esta campaña electoral.

Solo para cerrar y agregando a lo dicho por el señor Guevara. Es poco inteligente que el expresidente muestre interés en ordenar la casa de un desafortunado vecino cuando en la suya hay una gotera que amenaza con desmoronarle el techo – o por lo menos la estructura de misterios que ha construido alrededor del caso ecoteva–.

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