Tras los pasos de la psicología…

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Muchas veces cuando hablamos de psicólogos pensamos que son para los locos, nos imaginamos a una persona mayor sentada en un sillón muy cómodo fumando y con una taza de café a su lado mirando atentamente al paciente y repitiendo: ¿y cómo te hace sentir eso?, soñamos con una cura mágica o de repente en aquella persona que me observa y analiza descubriendo todas mis intimidades. Es cierto que la historia de la psicología permite esta percepción de estereotipos, pero hay muchas cosas de ella que no conocemos y que tienen un sin número de relaciones con lo ordinario de cada contexto.

“La psicología, en sus inicios fue filosofía”[1]. Como toda ciencia, esta fue guiada de los estudios que se planteaban los grandes filósofos que componen el periodo de la psicología pre-científica, tales como Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Descartes, Locke, Kant, entre otros. Para los filósofos griegos, estos sí eran personas mayores sentadas cuyo tiempo de ocio lo dedicaban a pensar; la psicología era una ciencia que se enfocaba en el estudio del alma, entendida como principio de vida. Asimismo, profundizan en el intelecto de la persona: ¿cómo conoce el hombre? ¿cómo se comporta y reacciona la persona?, ¿qué está bien y mal?, etc.

Igualmente, la filosofía medieval estimuló al progreso de la psicología. El hombre profundizaba en su interior para saber si los actos que realizaba eran buenos o malos. Por ende, al conocer este mundo interior comenzaron a cuestionarse sobre temas como la libertad, los sentimientos, la voluntad y las pasiones. Luego, tras la filosofía moderna, la subjetividad es el detonante para el cuestionamiento de los diversos puntos de vista sobre los problemas psicológicos: ¿conozco antes de la experiencia o conozco por la experiencia? (Racionalismo vs. Empirismo), la doctrina de Kant, es una de las manifestaciones que estudian las vivencias.

Posteriormente, con el progreso de la física y la biología, sin dejar a lado la fuerte influencia filosófica, se produce el nacimiento de la psicología científica que busca entender el comportamiento humano a partir de pruebas de laboratorio y la manipulación de variables. Un claro ejemplo es la creación del laboratorio de Wundt en Leipzig. En consecuencia, la praxis provoca que no solo se busque entender el comportamiento humano sino potenciarlo y en algunas ocasiones, tratarlo.

Por ello, nacen las escuelas de psicoterapia como el Psicoanálisis con Sigmund Freud enfocándose en la motivación del ser humano y el antagonismo entre el placer y la frustración observado en el análisis del inconsciente. Estas ideas fueron rechazadas principalmente por el Conductismo, escuela que entiende el comportamiento en todo aquello que se pueda medir basándose en la relación estímulo-respuesta. Tras estos pasos, el Humanismo se opone a estas dos escuelas y se interesa por las capacidades y potencialidades humanas, enfatizando los conceptos de amor, autorrealización, el afecto, los valores, etc. Finalmente, la escuela Cognitiva que se concentra en las formas de interpretación, evaluación y comprensión de los procesos mentales.

De esta manera, desde sus orígenes, la psicología tiene un amplio recorrido histórico, siguiendo sus pasos se observa la independencia que va adquiriendo por una fuerte influencia filosófica y científica teniendo como centro a la persona. Actualmente, demuestra su importancia en los múltiples escenarios de la vida cotidiana y es conocida como la ciencia que estudia la conducta y los procesos mentales.


[1] PÉREZ, P. (2006). Apuntes de Psicología. Piura: Publicaciones Universidad de Piura.