Un estado para los kurdos, por Larissa Cevallos

249

Hace un par de días el pueblo kurdo que vive en Irak votó, mediante un referéndum anunciado desde el pasado junio, a favor de la independencia. Sin duda, este resultado ha causado gran preocupación en el estado iraquí y en los demás estados en donde habita el pueblo kurdo.  Por ello, es pertinente situarnos geográficamente antes de seguir analizando este tema. Kurdistán es una región situada en Asia menor y está repartida dentro de cinco estados soberanos. Inicialmente, después de la primera guerra mundial y con el declive del imperio otomano, se planteó reconocer a Kurdistán como un estado. Sin embargo, en el año 1923 con el Tratado de Lausana se dividió al pueblo Kurdo dentro de cinco estados: Turquía, Irán, Irak, Siria y la URSS (en la actualidad Armenia).

Teniendo en cuenta lo anterior, este referéndum es un eslabón muy importante para la lucha de independencia del pueblo kurdo. Curiosamente, fue la guerra contra el terrorismo el empujón que necesitaba el Kurdistán iraquí, y en sí todo el pueblo kurdo, para sentirse preparado para asumir el reto de un estado soberano. Detrás del debilitamiento del estado islámico, están los kurdos como una de las principales fuerzas militares. Esto, sin duda, exacerba el sentimiento nacionalista. Podemos comparar esto con lo ocurrido después de la segunda guerra mundial en el continente africano. Muchas colonias empezaron a tener movimientos nacionalista pro-independencia a raíz de la gran contribución en la victoria de la guerra.

Bagdad asevera que este referéndum va en contra de la constitución, misma que le otorgó autonomía en el 2005 a la región de Kurdistán en Iraq, y de esa manera le resta valor y legitimidad. Indudablemente, los países vecinos de la región y que también poseen territorios donde se establecen kurdos, se sienten amenazados. Temen que esta situación genere en sus países un escenario similar. Turquía, Irán y Siria se han pronunciado sobre el tema apoyando a Irak, pues consideran ilegítimo e ilegal el referéndum. Del mismo modo, la ONU se muestra a favor de Irak, pues es este un país soberano que ha sabido mantener relaciones estables con  el pueblo kurdo. Por otro lado, el líder de los kurdos iraquíes, Masud Barzani, ha declarado que este resultado no alterará la estabilidad que se tiene en la región pese a la respuesta negativa de sus vecinos. A pesar de ello, el gobierno iraquí sancionó al territorio kurdo impidiendo que vuelos internacionales salgan o entren a las ciudades de Erbil, capital del Kurdistán iraquí, y Sulaimaniyah. Esta medida se puso en vigencia el jueves de la semana pasada.

El tiempo en el que ha ocurrido este referéndum, resulta el menos apropiado. Daesh está siendo vencido por fuerzas kurdas en su mayoría y esta tensión política y social en la región no beneficia a la lucha contra el terrorismo. Daesh podría aprovechar esta inestabilidad para lanzar ataques sorpresas contra los estados de la región y las potencias que los combate. Las fuerzas militares estadounidenses han mencionado que desde el referéndum se ha perdido el enfoque en la guerra contra Daesh.

Es evidente que existen grandes intereses en juego, sobre todo porque el territorio que ocupa el Kurdistán iraquí es rico en petróleo. Esto lo convierte en un problema no solo social, o político sino económico. Turquía, un aliado estratégico de Irak, compraba petróleo de la zona del Kurdistán iraquí. Ahora, a raíz del referéndum y teniendo en cuenta que la mayor parte del pueblo kurdo se halla al sur de Turquía, Endorgan amenazó con negociar solo con Bagdad, ya que antes lo hacía directamente con la región kurda iraquí. Esto afectaría enormemente a la economía de la región kurda.

El sueño del pueblo kurdo de tener un estado-nación no representa novedad alguna. Sin embargo, lo novedoso parece ser el poder que tienen a raíz de su desempeño en la guerra contra el terrorismo y el papel que representan dentro de Irak y de los demás países donde residen. Solo por citar un ejemplo, la sanción que le ha sido otorgada a las ciudades kurdas va a afectar el tráfico en el aeropuerto principal en Bagdad, pues solo la región kurda recibe el 40-50 % de tráfico internacional iraquí.

Los conflictos de Medio Oriente parecen nunca acabar y estar relacionados los unos con los otros. Ciertamente, en un territorio rico en recursos naturales, los conflictos sociales, políticos, militares y, sobre todo, económicos siempre abundarán. Puede que para muchos, el estado kurdo sea solo un sueño. Sin embargo, como dijo Eleanor Rooselvet: “El futuro pertenece a aquellos quienes creen en la belleza de sus sueños”.

Lucidez.pe no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.