Una bomba de tiempo. Explosión en discoteca de SJL, por Sebastian Flores Martin

«Es sumamente preocupante el hecho que aún el gobierno no tenga la fuerza política ni la decisión de actuar contra la delincuencia que, claramente y desde hace mucho tiempo, es un fenómeno social que ya se salió de control en el Perú.»

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El viernes 15 de septiembre del 2023, la discoteca “Xanders” ubicada en el distrito de San Juan de Lurigancho fue el blanco de un grupo de extorsionadores sanguinarios que explotaron una granada dentro del local, dejando malheridos a 15 personas inocentes.

La discoteca había organizado un evento llamado “Fest Salsicumbia 2023” donde iban a contar con la participación del grupo musical “Chechito y los Cómplices de la Cumbia”. Semanas atrás, “Chechito” había alertado que sicarios extranjeros le estaban exigiendo S/.3,000.00 a cambio de no atentar contra la integridad de los integrantes. Conociendo esta información, es evidente que el atentado estaba directamente relacionado con la amenaza que recibió el grupo.

Es sumamente preocupante el hecho que aún el gobierno no tenga la fuerza política ni la decisión de actuar contra la delincuencia que, claramente y desde hace mucho tiempo, es un fenómeno social que ya se salió de control en el Perú. Cada vez los índices de criminalidad aumentan, en especial las extorsiones. La extorsión es un crimen que siempre ha estado presente en nuestro país. Sin embargo, en los últimos años esta modalidad delictiva ha sido “mejorada” por los mismos delincuentes. Desde la llegada masiva de inmigrantes venezolanos, el crimen en el país ha aumentado y también se ha vuelto más feroz.

Como es de conocimiento público, la organización criminal venezolana “El Tren de Aragua” ha extendido sus tentáculos por Latinoamérica y desafortunadamente ya ingresó al Perú. Uno de los 20 crímenes que esta mega banda ha perfeccionado es la extorsión. Su modus operandi es exactamente igual a lo que sucedió el viernes en la Discoteca Xanders en SJL. Exigen un monto de dinero elevado a cambio de que la víctima no sea atacada ni sufra ningún acto de violencia en contra de él/ella y sus allegados. En caso de que la persona que está siendo extorsionada no obedezca las órdenes de estos maleantes, la banda criminal se encargará de que el cobro exceda cualquier monto económico: la victima deberá pagar con sangre.

Tal como dice el título del artículo, todos los peruanos nos encontramos ante una bomba de tiempo, siendo el gobierno la encargada de desactivarla. Existe suficiente información y las mismas instituciones del gobierno cuentan con observatorios y entidades dedicadas al análisis de data y de estudio de criminalidad para poder desarrollar un plan enfocado en devolverle la seguridad y la paz a los peruanos. No solo cuentan con data, sino que cuenta con recursos y con agentes estatales que ocupan puestos relevantes donde sus funciones son trabajar para el bien del país y sus ciudadanos. Entonces, ¿Por qué la delincuencia sigue aumentando? Esto se debe a que no hay fuerza política ni convicción por parte de los funcionarios públicos (específicamente el poder ejecutivo) para implementar soluciones eficientes.

En el caso específico de la lucha contra las extorsiones existen medidas básicas que se pueden llevar a cabo. Aquí algunas propuestas que podrían ser de ayuda:

1). Una vez un ciudadano recibe una amenaza de extorsión y lo reporta ante las autoridades, se procede a un trabajo de investigación e inteligencia para detectar quienes son los individuos ejerciendo la extorsión. Utilizando herramientas como el rastreo de llamadas o la detección de voz, o la modalidad de agentes policiales encubiertos para lograr ubicar a los criminales.

2). Se conoce que muchas de las extorsiones provienen de llamadas telefónicas desde los penales, por ende, se deberían aplicar normas más drásticas dentro de estos para erradicar el uso de teléfonos celulares y comunicación de los reos con el exterior.

3). Debido a que la mayoría de las extorsiones están siendo hechas por criminales extranjeros, es necesario realizar un trabajo de inteligencia para detectar dónde es que se encuentran situados los integrantes de las bandas criminales extranjeras, especialmente “El Tren de Aragua”. Una vez identificadas, se deben realizar operativos estratégicos para desarmar a estas bandas y expulsar del país a todos los integrantes antes de que se enquisten en el país y el problema se vuelva aún más grave.

Estamos a tiempo de salvar al país de las garras del crimen, especialmente de crímenes como la extorsión y el sicariato. Sin embargo, es indispensable que el gobierno esté a la altura para ejecutar las medidas y los planes necesarios. Basta con tres pilares fundamentales: estrategia, trabajo interdisciplinario y convicción.

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