Una vez más, el ‘Hermanón’, por Gonzalo Ramírez de la Torre

400

La semana pasada, para sorpresa de pocos, Ricardo Belmont Cassinelli –conocido por muchos como el empresario fundador de la televisora que ostenta sus iniciales ‘RBC’–, oficializó su precandidatura presidencial por el partido político Siempre Unidos. No cabe duda que Belmont aún debe generar alguna simpatía en algún grupo de la población pero lo más seguro es que, ‘El Hermanón’, solo alcance frugales porcentajes en las encuestas (a menos que se trate de las “encuestas” que hace ‘Habla el Pueblo’ por vía telefónica) y, seguramente, en la elección misma.

Pero RBC ya empezó su campaña por distintas plataformas, hasta el punto de anunciar en su página oficial de Facebook un mitin para el 11 de Diciembre y ha prometido una campaña modesta, austera y digna –casi como si el tener dinero para una campaña fuera algo, en sí, ilegítimo–. También ha empezado con el discurso de quien sabe que no logrará mucho recibimiento popular, ese que acusa una especie de complot de la “multimedia dominante” para que no aparezca en las encuestas y no se le dé foro a él que es “diferente a los demás políticos”, “un hombre que ha dedicado su vida al pueblo”, “Un hombre que siempre luchó contra la injusticia”, etcétera, etcétera, etcétera.

Sin embargo, como informó Útero uno días antes del anuncio oficial, RBC habría estado buscando una postulación desde hace un tiempo. El comienzo habría sido con el partido OBRAS, pero no logró juntar las firmas necesarias para la inscripción. Con esto en mente la invitación de Felipe Castillo Alfaro, presidente de Siempre Unidos, debe haber caído como una bendición. Este partido, con su inefable logo, cabe recordar, es el mismo por el que hizo campaña la ‘Tigresa del Oriente’ en el 2010 y el mismo que tuvo a su líder – Castillo Alfaro– acusado de malversación de fondos en el 2014. Sin duda una irónica plataforma para un hombre que con tanto esfuerzo (o por lo menos es lo que él diría) luchó por conducir un canal de “televisión blanca” (entiéndase esto como un canal ajeno a los vicios de los que son acusados los canales de mayor audiencia).

Pero así como Ricardo Belmont ha estado buscando un atril político desde el cual predicar, también ha estado trabajando el balcón mediático por el cual llegar a su electorado. Esto explicaría la renovada presencia del Hermanón en la radio y la intención que el Canal 11 ha mostrado de renovar sus contenidos ¿Están dejando todo listo para la campaña Presidencial de Ricardo Belmont? Queda claro que no tiene nada de malo que un medio muestre afinidad por un candidato presidencial, pero también queda claro que la idea es que estos se mantengan críticos y fieles a su línea editorial sobre todas las cosas – esto último no será difícil considerando que Belmont es la línea editorial de sus medios–.  ¿Buscan los medios de RBC ser críticos o serán exclusivamente leales a quien les dio su nombre? Sin embargo, Independientemente de cómo sean  utilizados estos medios queda claro que para el fin de la campaña solo resaltará la inocuidad de los susodichos.

Antaño Ricardo Belmont Cassinelli pedía un dólar a la población – a cambio de una acción que no le traería fruto alguno y que no le daba injerencia en el manejo del canal–, para mantener con vida el canal que había heredado. Hoy, Belmont le pide su voto en un afán de resucitar su relevancia en el mundo político, un mundo que quizá ya no está a tono con su retórica ¿Su estrategia? Decirse dueño de una superioridad moral de la que, supuestamente, adolecen los otros candidatos, en otras palabras, ninguna novedad. Este es solo un caudillo más, afanado consigo mismo, que se ufana de su integridad y que anda abocado a lo que entiende como lo moral y lo correcto. Si el señor Belmont no aparece en las encuestas, que no culpe a las encuestadoras, que se culpe a sí mismo por no notar que, hace mucho tiempo, su momento pasó.