Valla alta, sueños viables, por Verushka Villavicencio

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Hace cinco años escuchamos el primer mensaje a la Nación de Ollanta Humala Tasso, quien llegó al poder tras haber ganado la segunda vuelta al fujimorismo, representado por Keiko Fujimori. Humala recibió un gobierno con superávits, dejándolo hoy con un déficit del 3% del PBI, según los especialistas.

Eliminar la exclusión para crear condiciones de igualdad, fue la base de aquel discurso: “esta aspiración  a una patria inclusiva es la que abre el camino  al progreso social. Para hacerla posible nos presentamos ante el pueblo y por eso, estamos aquí”, esta frase tomada del discurso de aquel entonces puede resumir la intención de gestionar el Estado, pero -si la contrastamos con la realidad de su mandato durante cinco años-, podemos concluir que las buenas intenciones no son suficientes. Y que los sueños requieren un expertise profesional para viabilizarlos y un equipo humano incorruptible.

¿Cómo se gestiona eficientemente y eficazmente el Estado para el bien común de todos los peruanos? Se gestiona haciendo realidad el “cómo”, con un equipo técnico con experiencia y capacidades. Pero también responde al perfil profesional y humano que en este primer discurso a la Nación revelaría, Pedro Pablo Kuczynski (PPK). El “cómo” va a gestionar se vislumbraría con la seguridad que transite al expresar que ya tiene un plan de gobierno y al revelar que va a cumplir metas al 2021, a diferencia del primer mensaje de Humala.

PPK refiere seis compromisos concretos y explica las metas de cada uno, además de referir que durante los próximos años dará cuenta de los avances ante el país: agua y desagüe para todos los peruanos, educación de calidad, servicios de salud pública universales, formalización del país al máximo, infraestructura para el desarrollo, liberar a la patria de la corrupción y el delito históricos.

Cada compromiso se enmarca en la mirada de un Estado al servicio del ciudadano y es enfático al expresar que no permitirá a sus colaboradores caer en la indignidad de la corrupción: “quien falle acabará ante la justicia, la cual debe ser profundamente reformada”, sostuvo PPK. Esta frase sustentada con autoridad, contrasta con el anterior gobierno en el cual, funcionarios cuyas pruebas los sindican, aún no reciben todo el peso de la justicia. Elijo pensar que PPK cumplirá.

Entonces, de los 19 ministros de los cuales seis son economistas, tres abogados, tres ingenieros tres sociológos, dos administradores, un médico y un diplomático; esperamos una gestión pública que cumpla con los seis compromisos.

El tema de la seguridad ciudadana se expresó al final indicando que al 2021 viviremos en un país seguro para todos y no sólo para los que residen en distritos donde los alcaldes invierten en patrullaje, serenazgo y en una concertación con todos los actores sociales para contribuir a la prevención, atención y promoción de la seguridad. No se refirió a la compra de vehículos ni armas porque claramente se comprende que su enfoque se centra en un modelo integral que compromete a todos los ciudadanos y no sólo a la policía y al gobierno. PPK manifiesta que en setiembre, la Policía Nacional recibirá un incremento en sus bonificaciones que serán parte de su sueldo pensionable y renueva su confianza en su labor; pero teniendo a Gino Costa como congresista, se puede vislumbrar que este tema se abordará desde una perspectiva de derechos humanos al más alto nivel y no sólo de represión. La violencia que genera la inseguridad ciudadana no se erradica con más violencia.

Otro tema crucial son los programas sociales para los más pobres, cuya meta es que los beneficiarios salgan de la pobreza y que no regresen a los mismos programas sociales, ni ellos, ni sus hijos, ni sus nietos. La meta es clara: llevar dinero a los bolsillos de los pobres. Hacerlo implica generar trabajo mediante obras de infraestructura y mediante el impulso a la formalización. La reducción de un punto porcentual del IGV, es una meta concreta con plazo de ejecución que buscará que se paguen menos impuestos; pero al mismo tiempo, otras medidas ayudarán a recaudar más. Paradigma que está calentando las neuronas de los críticos y economistas.

La espontaneidad de PPK al pedirle a sus ministros y a su premier que se pongan de pie, compite con la inexplicable posición de la bancada fujimorista de arengas y no aplaudir al final del discurso del presidente. Dos posiciones claramente marcadas. No obstante, el perfil del presidente al reconocer y saludar a su esposa ante todos, por sus 20 años de matrimonio, refrenda la agenda que propone al país de equidad y respeto a la dignidad de la mujer, desde la práctica de casa hacia el fuero político, a nivel nacional.

Valla alta, sueños posibles, siempre y cuando todos los peruanos compitamos no por nuestras ideologías, sino unidos en una única carrera que beneficie al Perú.

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