Villarán, Odebrecht y el peaje, por Pablo Ferreyros

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A inicios de esta semana se reveló que Ollanta Humala recibió dinero de Lula da Silva, sospecha que muchos ya teníamos. Según el diario brasileño Folha, habrían sido 3 millones de dólares provenientes de una cuenta de Odebrecht y el Partido de los Trabajadores (PT). Esto permitiría explicar la contratación de Favre, cercano al PT, para la campaña del 2011. Además, obviamente, de los muchos proyectos para los que Humala contrató a Odebrecht, pagándole con creces el aporte de campaña.

Sin embargo, no todo lo relativo al trabajo de Favre en el Perú está tan claro aún. El brasileño no cobra poco: el primer pago que le hizo Acuña para la primera vuelta de su breve campaña fue nada menos que de medio millón de dólares. Según Carlos Tapia, de haber pasado el candidato a segunda vuelta la suma hubiera ascendido al millón y medio. Lo pagado por Acuña se explica sin mayor problema considerando su fortuna personal. La duda que queda es respecto a Susana Villarán. ¿Cómo le pagó al turbio publicista para que la asesore durante la revocatoria?

A la luz de los acontecimientos recientes, ya se empieza a intuir la respuesta. No se sabe aún si Villarán recibió dinero de los mismos “benefactores” de Humala. Pero sí que contrató al mismo publicista ligado al PT y que entregó más de un proyecto a la misma constructora, accionista principal del consorcio Rutas de Lima.  Y, además, que para las presidenciales del año pasado se unió al Partido Nacionalista, con el que parece tener en común más que lo meramente ideológico.

 

La relación de Villarán con Odebrecht es de larga data. La arena usada para intentar recuperar La Herradura en el 2011 (si, esa que ese llevó el olón) fue “donada” por dicha constructora[1]. Se sabe también que asistió a -al menos- un evento vinculado a la empresa: la fiesta organizada por la esposa de Jorge Barata, entonces gerente de Odebrecht en el Perú[2]. Tuvo también relaciones con otra empresa implicada en el caso Lava Jato, OAS, en la construcción de Via Parque Rimac. Sin embargo, lo que más la complica actualmente es lo relativo al peaje de Puente Piedra.

Al menos en entornos urbanos, pasar por un peaje no debería ser la única opción posible. La idea es que las obras viales financiadas con estos las paguen aquellos para quienes valen la pena. No obstante, el peaje de Puente Piedra se ubica de tal forma que no quedan caminos alternativos para quienes viven en ese distrito. Las dos posibilidades más cercanas, Gambetta y Naranjal, están a kilómetros de distancia.

Según el urbanista Angus Laurie, el costo de un viaje ida y vuelta para los vecinos de Puente Piedra ha aumentado en 220%[3]. A ello se vienen a sumar las denuncias de que las concesiones a Odebrecht en la Panamericana y Ramiro Prialé, que durarán 30 años, añadirían cinco peajes más a los siete ya existentes. Sin ser experto en el tema, puede considerarse que los beneficios exceden una normal contraprestación.

 

Tampoco exageremos, es usual que las concesiones dadas por el Estado se obtengan mediante coimas. Sin embargo, el caso particular se ve agravado por la injerencia política de Odebrecht en los países donde operó.  Y, más aun, por el enorme complejo de superioridad moral de Villarán. En la revocatoria que gano con ayuda de Favre, por poner un ejemplo cómico, esta solía acusar a su oposición de tener detrás a “la mafia”. Quién diría que ella y sus enemigos (reales o imaginarios) terminarían pareciéndose tanto.

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Susana villarán con Sarah Barata (der.), esposa del hoy preso Jorge Barata.
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En la misma fiesta, quien fuera el máximo representante de Odebrecht en el Perú, Jorge Barata. A su derecha, Marco Zileri, de Caretas

[1] http://larepublica.pe/27-12-2011/se-repondra-arena-en-playa-la-herradura
[2] Fuente de las fotos: Revista Asia Sur
[3] http://elcomercio.pe/sociedad/lima/reflexiones-sobre-peaje-espeso-angus-laurie-noticia-1959029