Ya eres millonario pero no lo sabes, por Martín Alegría

"La verdadera riqueza está en aprovechar el tiempo limitado que tienes en la vida para empezar a compartir tu fortuna con los demás y juntos, bajo una suerte de 'economía colaborativa'".

1.467

Durante la pandemia me tocó dejar el trabajo en el que estuve por seis años, armarme de valor y emprender mi propia historia. ¿Miedo? Mucho ¿Nervios? Un montón ¿Angustia? Inter diaria por las cuentas de fin de mes ¿Vale la pena? ¡Ciento por ciento!

Se preguntarán ¿Cómo puedes decir que vale la pena si has tenido todas esas emociones nefastas? La respuesta la puedo traducir con la siguiente idea “El dinero no compra la felicidad, la felicidad viene de los momentos vividos”.

Apuesto que siguen viendo la contradicción en lo que digo y se preguntan ¿Acaso todo eso no fue desagradable? La verdad que sí, hubo días sin dormir, sin comer, de llanto, de miedo, de angustia, pero… todo eso me hizo crecer como persona, me hizo entender que la vida es un abrir y cerrar de ojos, que un día estas arriba y otro abajo, que un día tienes y otro día no, que siempre hay uno más grande y uno más pequeño (frase que se la escuché a mi hermana Gloria, y se la robé).

Este nuevo espacio me acercó a mis creencias, me acercó a personas que valían la pena y me alejó de los que no (esos que abundan cuando todo va bien), me llevó a una vida más simple ya que aprendí el arte de soltar y dejar que suceda, a no estresarme por el futuro que todavía no llega y que quizá no llegue nunca en esa presentación tan catastrófica como la imaginaba mi mente.

Un día simple mente entendí que la vida se moldea por nuestras decisiones y acciones sobre las cosas. No existe un futuro establecido, sino un futuro en constante cambio y movimiento. Somos nosotros quienes elegimos el futuro, pero no en base a lo que hacemos, sino en base a lo que sentimos con respecto a las cosas y eventos que nos pasan, y eso es lo que condiciona nuestras acciones y por ende el futuro que está por venir (y que creamos a diario).

Todas esas emociones negativas venían de un mismo lugar, de darle mucho valor a lo que realmente no lo tenía. Un día pude deshacerme de esas emociones cuando entendí lo que les acabo de contar, el futuro se hace en base a nuestros pensamientos y acciones, no en base a nuestra situación actual.

Entender eso me hizo dar cuenta que esta fase “critica”, en realidad era un regalo de la vida para hacerme crecer.

Me pregunté a mí mismo lo siguiente ¿Por qué el dinero vale tanto si en esencia es ilimitado? El dinero solo se imprime en una máquina. El tiempo no, las experiencias tampoco, el crecimiento menos. La vida y el tiempo, sobre todo el que se invierte en construir o desarrollar algo, no regresan, cada día somos más viejos, cada día morimos un poco (literalmente nuestras células mueren día a día), la vida no es un día más, es un día menos.

No me mal interpreten, tenemos que ganar dinero para poder pagar nuestra vida (comida, techo, vestido, educación, etc), sin embargo te pido que te cuestiones algo ¿El dinero tiene valor por lo que compra o por el tiempo que dejas de tu vida privada para poder conseguir ese dinero?

El año tiene 52 semanas, cada semana se trabaja 48 horas, esto nos da un total de 2496 horas cada año que empeñamos por conseguir ese dinero. Piensa en eso cuando sea el cumpleaños de tu hijo y estés en una reunión o cuando no puedas ir a ver a mamá porque estás trabajando, o cuando no puedas escuchar las historias de tu abuelo por estar frente a una computadora (aquí puedes agregar los miles de momentos que vas perdiendo por según tú estar “ganando”).

Como lo veo, el dinero no tiene valor por si mismo, sino por el tiempo que te quita de tu vida para obtenerlo.

Con un ejemplo vayamos un poco más lejos. Digamos que compras un libro por 80 soles, lo lees y ese libro te hacer crecer, te genera conocimiento nuevo, la historia te conmueve, la compartes con tus amigos, alguien también la leyó y comentan, luego algún día a los años te acuerdas de esas ideas en el libro para argumentar algo. Entonces, te das cuenta que los 80 soles no eran lo importante, sino las experiencias y sensaciones que te dio la lectura de ese libro (aplica para cine, boletos de avión, tickets de teatro, el pago de la cena en el restaurante, y todo lo que tenga un “precio”).

Te invito entonces a que seas millonario desde hoy, porque puedes serlo desde hoy, no necesitas absolutamente nada que no tengas ya para ser millonario, ya que la verdadera riqueza está en aprovechar el tiempo limitado que tienes en la vida para empezar a compartir tu fortuna con los demás y juntos, bajo una suerte de “economía colaborativa”, amasar más fortuna en la vida, pero de lo que realmente vale la pena: experiencias y momentos que te hagan darte cuenta de que la vida vale la pena ser vivida.

Lucidez.pe no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.